jueves, 9 de enero de 2020

SOLA EN LA NOCHE.
Se puede mirar al cielo,
querer abrazar sus estrellas
y estremecer de emoción
o nostalgía,
dependiendo de la respuesta.

Se debe pedir lo que
el espíritu anhela,
puede el cuerpo dejar vestigios,
de su deambular en soledad
encubierta.

Es el reclamo de la necesidad
que desespera.
El mirar de soslayo,
recibiendo el puñal de
la indiferencia.
El filo del victimismo al cabo
de la soga que estruja
el dolor del castigo ingrato,
vil e inmerecido.

Me abrazo convulsa y
sola.
Doy calor al lamento de
mis sentidos.
Tiembla la azucena,
en el frío campo, aislada,
privada del candor del cariño.
Única y preciosa,
esperando el albor de un
merecido destino.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:

Publicar un comentario