EL CONDE PAT
(Continuación 41)
Aitor, Claudia y Laia tapaban, daban agua, consuelo e iban como locos de un sitio a otro. La policía pedía a la gente que despejara la zona porque no sabían si se secundarían más atentados. El desconcierto era total. Horas después habría otro atentado en Cambrils.
Una turista alemana de unos 51 años intentaba recoger el bolso destripado con todo su contenido. Claudia y Laia le dijeron que permaneciera tranquila. Presentaba múltiples heridas. Le recogieron sus enseres y se los entregaron a un policía. La ambulancia se la llevó inmediatamente al hospital. Diez días más tarde moriría a consecuencia de sus heridas.
En este ataque a Barcelona se produjeron 16 muertos y 130 heridos.
En el aparcamiento de la Zona Universitaria estaba estacionando su coche un joven de 35 años. El terrorista huido le apuñaló y utilizó este coche para salir de Barcelona, arrollando por el camino a un Mozo de Escuadra. El joven apareció más tarde en su coche desangrado.
Mélani levantó la mirada y vio a Pat. Allí no podían hacer más. Las ambulancias atronaban la ciudad con sus sirenas. Los hospitales estaban alertados y reclamado todo el personal sanitario libre de servicio. Los taxistas se movilizaron para transportar de forma gratuita a los heridos. El despliegue fue organizado y ejemplar. La mayoría de los afectados eran turistas.
Los vampiros se llevaron a los chicos a Cambrils. A la 1:15 de la madrugada se produjo el segundo atentado. Cinco presuntos terroristas fueron abatidos tras intentar saltarse un control policial de los Mozos de Escuadra y atropellar a seis personas, tres de ellas mozos.
Una séptima persona fue también herida en la cara por el ataque de uno de los terroristas, que logró recorrer unos metros antes de ser abatido. Ese supuesto herido era Armand. Se lanzó sobre el terrorista dándole un mordisco en el cuello que le dejó la yugular descolgada. El hombre, enloquecido por el dolor y medio loco por el miedo, escapó para ser alcanzado por los disparos.
En Barcelona murió gente de más de 34 nacionalidades distintas. Nunca lo olvidaremos.
Volaron. Los chicos volaron y crisparon su dolor dominando el espacio. Regresaron al barco a dormir todo el llanto que habían acumulado. Los vampiros regresaron a sus sarcófagos, no sin antes preparar la sorpresa que les esperaba en su última escala, Palma Mallorca...
Claudia Ballester Grifo.

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