miércoles, 22 de enero de 2020

CONDE PAT
                    (Continuación 40)
                              BARCELONA.
Barcelona, la capital cosmopolita de Cataluña en España, es conocida por su arte y arquitectura. La fantástica iglesia de la Sagrada Familia y otros hitos modernistas diseñados por Antoni Gaudí adornan la ciudad. El Museo Picasso y la Fundación Joan Miró muestran el arte moderno de los artistas que dan origen a sus nombres. El Museo de Historia de Barcelona incluye varios sitios arqueológicos romanos.
Es la ciudad más poblada de España después de Madrid y la undécima de la Unión Europea.
Atracaron en el puerto viendo la estatua de Cristóbal Colón. Bajaron con ganas de probar el desayuno en una cafetería del puerto. Intenso olor a café. Necesitaban estirar las piernas y enfilaron en dirección a las Ramblas. El paseo aparecía dormido. La vidilla se desplegaba por la noche. Siguieron hasta el Paseo de Gracia para visitar la Casa de Gaudí. Un arquitecto que procedía de una familia de caldereros, nacido en un pequeño municipio cerca de Reus y que se convirtió en uno de los arquitectos más reconocidos y celebres a nivel mundial. Fue su forma de entender la arquitectura como un reflejo de la naturaleza lo que le llevó a convertirse en el máximo representante del Modernismo.
La casa Batlló está considerada la obra más plena y madura de Antoni Gaudí. Los colores de esta casa rompen con la estética general del resto de edificios y el detalle que más cautiva es la representación de la Leyenda de Sant Jordi que esconde en su fachada, su tejado e interior. Según la leyenda, Sant Jordi salvó a su princesa matando al dragón de cuya sangre brotó un rosal. Es por eso que algunos lo consideran el San Valentín catalán, porque se dice que Sant Jordi es, por excelencia, el patrón de los enamorados de Cataluña.
Los patios interiores son una muestra perfecta del dominio que tenía Gaudí de la luz, transportándote a las profundidades del mar. Este tratamiento de la luz y el color, los recursos y detalles que utilizó para los sistemas de ventilación, así como los diversos materiales (vidrio, madera, hierro…) hacen de este edificio uno de los más importantes de Gaudí y de Barcelona.
Los chicos subieron a la azotea para asomarse al ojo de dragón y ver la Sagrada Familia en la lejanía.
Comieron cerca del Tibidabo que es el parque de atracciones más antiguo de España, donde se puede disfrutar de más de 25 atracciones. Subieron en la montaña rusa, única en Europa. Emoción tras emoción y unas vistas preciosas. Solo disponían de un día y ya empezaban a comprender que era un lugar más al que tendrían que volver. Pasaron la tarde en el parque y cogieron el autobús para llegar a la Plaza España, situada al pie de la Montaña de Montjuic. Día intenso, decidieron cenar en las Ramblas. La gente paseaba en las dos direcciones por el simple placer de andar por allí.
Una furgoneta blanca sembró el terror en el paseo. Recorrió 530 metros en la zona central del paseo, desde la calle Buen Suceso hasta el pavimento Miró, frente al mercado de La Boquería. Los chicos se salvaron por estar dentro de un restaurante. Vieron la escena y oyeron el tumulto. Horas más tarde, Estado Islámico reivindicó el atentado. Mélani no se lo podía creer, eso ocurría el 17 de agosto a las 17h. El juego del espacio y el tiempo venía siendo la montaña rusa de sus aventuras.
La confusión era absoluta, salieron para ayudar. Mélani cogió en sus brazos a un niño de tres años que no se movía. Lidia atendía a la madre herida con un golpe en la cabeza y aturdida. El niño estaba muerto y a Mélani se le cayó el alma a los pies. ¿Cómo se lo iban a decir a la madre?
Daniel y David intentaban poner en contacto a los heridos menos graves con sus familias. La policía y los mossos (policía autonómica de Cataluña) empezaban a llegar. El conductor había escapado a pie cruzando el mercado de la Boquería y caminando por toda Barcelona hasta La Zona Universitaria.
Annette atendió a unos padres que, a pesar de estar gravemente heridos, se arrastraban hacía su hijo de 7 años que yacía en el suelo sobre un gran charco de sangre. El niño estaba muerto...
Claudia Ballester Grifo.

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