El amor se puede arropar con la bandera.
La patria es una mujer que se viste
de rojo y gualda.
Los sentimientos, las emociones y
el pueblo no se esconden ni los tapa
bandera alguna porque los retazos se han
hecho con las vivencias de cada pueblo
y el sentir ciudadano.
El amor no quema banderas ni
odia estandarte que las apoya.
Claudia Ballester Grifo

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