sábado, 18 de enero de 2020

EL CONDE PAT
                    (Continuación 33)
El grupo también decidió irse. En el pasillo se encontraron con Pat y los demás. Sabían lo que pasaba y habían vuelto para crear un micro clima de calma. El barco levó anclas y reemprendió su marcha. Se dirigían a La Spezia.
LA SPEZIA.
Esta ciudad de la región de Liguria, en el norte de Italia y capital de la Provincia del mismo nombre, se encuentra en el golfo de La Spezia conocido también como Golfo dei Poeti. La ciudad se encuentra entre colinas y el mar. Fue residencia de importantes poetas como Percy Bysshe Shelley y George Byron.
La ciudad consiguió importancia con la República de Génova y luego con la llegada de Napoleón que en 1808 nombró a la ciudad puerto militar.
En el S XIX la ciudad explota su colocación geográfica y su clima para volverse un importante destino turístico y hasta la familia real italiana de los Savoia (Casa de Saboya) a menudo pasa sus vacaciones veraniegas en el Golfo dei Poeti.
En la segunda mitad del SXIX se consigue el título de capital militar y se crea el arsenal militar. Este proyecto necesitó mucha mano de obra y una fuerte inmigración generó un importante mestizaje.
En el S. XX la Segunda Guerra Mundial provocó muchos bombardeos ya que en el arsenal militar la Marina Italiana tenía el cuartel general de unos cuerpos especiales de submarinos.
La ciudad de La Spezia además es conocida en Israel con el nombre de Puerta de Sion, ya que desde aquí zarparon los barcos de los judíos que regresaban a Palestina tras sobrevivir al Holocausto.
Era de noche y los chicos estaban muy excitados. Decidieron subir a cubierta. Estaban seguros de que sus amigos vampiros estaban allí. Armand se acercó a Mélani. En silencio miraban el reflejo de la luna en el mar. Estaba casi llena con lo que Laia y Claudia notaban sus efectos y se mostraban más sensibles y cambiantes. Las olas alcanzaban un tamaño considerable para no aconsejar estar en la borda, pero Pat controlaba esto y el frio. El barco bailaba al ritmo del mar con la gracia de una bailarina de puntillas.
Francisco, el cuñado de Annette subió al grupo una camarera con chocolate y churros. La juventud se presentaba siempre hambrienta. Había recibido un mensaje de su novia, lo echaba de menos. Annette sonreía porque conocía a su hermana. No iba a hacer falta ni hablar con ella. Con las cosas del corazón nadie se podía meter. Lo importante era el amor y como pareja lo que se permitieran hacer. Solo ellos tenían la llave de su relación. Desde luego a Francisco esa bocanada de aire le había sentado de maravilla. Sus ojos habían recuperado el brillo. Pat lo miraba con cariño. Podía estar muerto, perdido en el fondo del Mediterráneo como, tristemente tanta gente. Uno más de los buscados con el gran despliegue que conlleva para recuperar cuerpos. A veces, solo con esperar un segundo tienes una segunda opción. Es buena idea esperar ese segundo todo el tiempo que haga falta. Estaba claro que Francisco iba a pasar el resto de la noche hablando con su novia. Se tomó el chocolate y los dejó...
Claudia Balllester Grifo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario