EL CONDE PAT.
(Continuación 34)
David miraba extasiado el cielo con Annette. eran muy jóvenes y comenzaban su recorrido juntos. Estaban aprendiendo el uno con el otro lo que era compartir un interés común. Ese primer beso, tímido, expectante, disfrutando del cálido abrazo del cariño iba a fomentar en ellos una comunicación y una unión, que pase lo que pase y, hasta en el hipotético caso de romper la relación, queda en la memoria para siempre. Llenos de ilusión soñaban juntos.
Esta vez, sí. Clareaba el día y se fueron todos a dormir.
EL ÉXODO
Los chicos se levantaron por la mañana con algo inaudito. Encontraron a su lado un barco muy gastado, parecía rescatado de la chatarra propiedad de los Estados Unidos. Lo habían comprado una organización militar judía clandestina para recoger a los judíos que intentaban emigrar ilegalmente a Palestina. Los pasajeros eran personas desplazadas o sobrevivientes del holocausto. Pudieron ver a hombres, mujeres y niños con una mirada triste y un cuerpo que arrastraba muchas penurias. Les llamó la atención su ropa, aquello no cuadraba. Mélani observaba los alrededores y encontraba un traslado en el tiempo. Seguro que Pat les había preparado una sorpresa. Solo ellos estaban en la cubierta. Decidieron bajar para orientarse un poco mejor.
Habían llegado a La Spezia, pero estaban en el año 1947. Ya entendían esa ropa y esos cortes de pelo. Era un mensaje que les dejaba Pat. Quería que aprendieran algo. Iban a poner la máxima atención.
Este barco tenía como misión ubicar a esta gente que se había quedado sin nada. Atrajo toda la atención mundial porque llegó a las aguas territoriales de Palestina y buques destructores británicos lo rodearon. Un tripulante y dos pasajeros judíos fueron asesinados. Docenas sufrieron heridas de bala y otras lesiones.
Con miras de dar ejemplo con el ¨Éxodo 1947¨, los británicos transfirieron a los pasajeros a tres navíos de la armada que regresaba a Europa. Francia rehusó utilizar la fuerza para hacer bajar a los refugiados del barco. Los británicos temiendo la opinión pública esperaron hasta que desembarcaran voluntariamente. Cuando los pasajeros ejercieron presión con una huelga de hambre, incluidos muchos niños huérfanos, los británicos se vieron forzados a llevarlos de regreso a Hamburgo en la zona de Alemania ocupada por los británicos. En medio de la indignación pública mundial, las autoridades británicas obligaron a los pasajeros a desembarcar, luego los trasladaron a campos de refugiados en Alemania.
Mélani y Daniel eran los mayores y conocían este caso. Verlo ahora y poder estar en ese momento del conflicto candente era flipante. Les hubiera gustado subir al barco para hablar con la gente, pero tal vez no fuera la mejor idea. No podían interferir en los sucesos históricos. Al fin y al cabo, este sufrimiento sirvió para el reconocimiento de un estado judío en 1948.
Una niña de cabellos rubios y rizados con unos ojazos de azul intenso que rompían el cuerpo a trozos, levantó una roída muñeca de trapo. Al iniciar maniobra de salida el barco le cayó la muñeca en el muelle y se quedó mirando a Lidia. Corrió Lidia a por ella y con gesto contraído y lágrimas en los ojos le dijo que la buscaría para devolvérsela. Se comunicaron en inglés y la niña la entendió perfectamente.
El barco zarpó hacia su destino y los niños subieron al Costa Diamante para tomar su desayuno...
Claudia Ballester Grifo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario