LLORAR.
Para que llore, yo,
llora, tú.
Pequeña rosa roja,
tal vez con el tiempo,
rias el llanto actual.
Alzas tus pétalos en guerrilla,
tu cáliz abierto en orgasmo
virtual.
Resbala el rocío de tu
espasmo,
llora que no es pecado
mortal.
Para que llore, yo,
llora, tú.
Qué pase el rastrillo
por donde tenga que labrar.
Qué hunda la herramienta
y ventile la tierra de buen
sembrar.
Oxigene la cuna que
abrace las raíces y germine
el amor de verdad.
Para que llore, yo,
llora, tú,
que ya lloraré a escondidas,
derramando la sal
sobre tu cruz.
Tragando mis pesares,
que son los tuyos,
Sonriendo para darte
luz.
Las espinas clávalas
sobre el jazmín.
Muerde con esos dientes
de noche que guardas
para las ocasiones.
Inserta el veneno de
tu amargura en el
viento que trajo la culpa.
Para llorar, yo,
llora, tú.
Claudia Ballester Grifo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario