miércoles, 15 de enero de 2020

POR FAVOR.
Mi querido doctor, con todo el cariño y respeto que me merece su profesión. Me dirijo a usted por aquí ya que no tengo otra opción.
Quisiera visualizar a miles y miles de personas que dirían lo mismo que yo y que la angustia calla sus bocas por miedo a que sea peor.
Hablé con su secretaria y me tuve que quedar con su versión ya que es imposible llegar al médico que era mi objetivo y razón.
Me dijo que estaban liados y aún no sabían lo que iban a hacer con mi dolor.
Tengo los papeles del anestesista parados porque tienen que ponerse de acuerdo en la intervención.
Mire, amigo doctor. Si hablara conmigo le diría que hay que practicar un cateterismo y desbloquear tres lesiones que tengo desde la rodilla derecha al tobillo. Eso me dijo en la consulta después de decirme que me cortaba la pierna si no me hacía un bypass, al que yo le dije que no. Cuando se dio cuenta de su error volviendo a mirar el TAC, me dio la razón. Ya tenemos la intervención, querido doctor; CATETERISMO.
TENEMOS QUE CORTAR EL SEGUNDO DEDO DEL PIE DERECHO Y LO SABEMOS LOS DOS. Usted no me lo decía, pero se lo dije yo y usted asintió.
Si me preguntara qué tipo de anestesia le diría que sedación.
Mire, doctor. Me cortaron un dedo con anestesia local cuando mi hija de 19 años tenia 10 meses. Me pasé toda la intervención rabiando y al acabar me tuvieron que meter un nolotil en el suero para bajar la tensión arterial de 22/10 por dolor. Para los que no lo sepan esa es una tensión arterial muy alta. Y, lo peor es que a un trasplantado de riñón no se Le puede dar esa medicación.
ANESTESIA LOCAL, NO. No me hace efecto y lo he ratificado en varias ocasiones.
Cuando mi hija tenía 14 años y la pequeña 8 años me salvaron la pierna izquierda con cateterismo y poniendo un stent, una malla que mantiene abierta la arteria femoral. Lo hicieron con sedación, pero eso no lo sabe porque lo está decidiendo a mis espaldas sin preguntar. Entonces me cortaron 3 dedos.
Cuando usted decida con el equipo lo qué hacer empezaremos de nuevo porque en ese protocolo ya le digo que no entro yo. Y, lo peor el doctor, mi doctor,el que practicó la intervención ya no está.
Querido doctor, busque un quirófano y demos riego para que luego,yo, trabaje el paso de esa sangre al pie que se me muere con mucho dolor. Haré toda la bicicleta que hace falta,como lo hice la vez anterior. Mi médico alucinó cuando a los  4 años de la intervención apareció un pulso tibial y pedio que dio calor al, siempre frío, pie de mi corazón.
No se preocupe porque no hay camas, llevaré un colchón.
Atentamente:
Claudia Ballester Grifo

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