LA VIDA.
Solo hace falta abrazar
a un árbol para darse cuenta.
La vida palpita a nuestro alrededor.
La rosa besa con su fragancia
nuestras ansias y,
solo
acercándonos a un rosal,
se puede escuchar el murmullo de su versar.
Me podéis llamar loca,
pero algún día se observará
el lenguaje vegetal y,
entonces,
descubriréis su mirar.
Claudia Ballester Grifo

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