CÁLIDA.
Es fino el alabastro de las figuras.
Frío y perfecto en su escultura.
Ojos vacíos al mundo que
transmiten el eco de la historia.
En el trenzado del sedoso cabello,
busco la tibieza del sentir,
la emoción de esa chispa
de vida que enmarca
una existencia próxima y
reconocida.
En esos ojos empequeñecidos
por los lustros,
se alimenta la llama que
los agranda.
Alopecia en los sueños
de la nostalgia.
Se despierta la niña en
cuerpo de anciana.
Descubro en la chispa de
tu mirada,
madre,
ese amor que embarga
mi cuerpo y que acuna
tus males.
Alma con alma,
mi símpatia desborda
tu presencia querida.
MADRE.
Claudia Ballester Grifo

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