Somos todos iguales y no.
Somos todos importantes y no.
Cada individuo es único como las rayas de las cebras.
Con su experiencia de vida y su forma particular de ver las cosas.
Somos importantes para nosotros y para los nuestros.
El tesoro más preciado.
Sin embargo formamos parte de una cadena donde cada eslabón la refuerza y la consolida.
Somos uno en la supervivencia.
Unamos fuerzas y dejemos de ver en la individualidad, la importancia.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario