Es un día de villancicos.
La gente con cara amable y unos ojos que se les caen de puro buenos,
sonríen al día y se sienten felices por el nacimiento del Niño.
Jesús vino al mundo con una labor importante.
Se enfrentó al poder establecido y sacó a los hipócritas de sus agujeros.
Redimió al mundo y dio su vida por nosotros.
Hoy, los que le seguimos, reunimos a la gente.
Damos aliento al cansado y cariño a la soledad.
No se nos olvide el verdadero espiritú de la Navidad.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario