VIUDA.
¿Qué habla el poeta?
Lo que siente, lo que observa, lo que calla.
Las indómitas letras le bullen hasta resbalar por la pluma enhiesta.
Desmayada la figura, mirando un punto ciego que se derrama, el alma se reduce hasta la nada.
Crujen las entrañas, revolviendo un gusto ácido para elaborar mermelada.
Palabras amables que disfracen el miedo en mantel corto y lacito de cebo.
Trampa que despierta a una mañana triste y cansada.
Siente el poeta que le estallan las ansias.
Muerde el bozal, deshace el amasijo que le calla.
Retrata el cielo que cubre sus ganas y los recuerdos acunan la cabecera de su cama.
Siente el poeta con un estallido en la noche calma. Se enciende su entereza, el espíritu vuela abriéndose paso por la ventana.
Siente, observa, vive y alcanza.
Recorre los caminos resecos, cubiertos por la hojarasca. Sopla los vientos que limpien la paja. Cae el grano y alimenta el hambre de cuartillas manchadas.
Si calla el poeta se opaca la luz que el sol nos regala.
Pierde la magia el polvo de sus alas. Lo genuino se solapa y la vara fustiga la sombra que cose la desgracia.
Si muere el poeta,de arlequín su mirada,
se viste de luto la vida, viuda se queda, sola, abandonada.
Claudia Ballester Grifo

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