SANITARIOS.
Te fuiste con el sufrimiento que quita la vida.
Te fuiste cerrando los ojos, ahogado por la angustia.
Apretando los puños, resistiéndote a la partida.
Llorando por tus hijos, por tu viudo o viuda...
Por tus padres, mudos por el golpe, por tu perdida compañía.
Último suspiro arrebatado al servicio, al amor que salva vidas.
Tienes nombre y rostro. Mirada dulce que calma y cura.
Te diste por completo, soportando la embestida.
Acompañaste y sembraste lindos rosales que se abrirán en su día.
Nacerá ese jardín que puliste para vestir el desierto de la enfermedad
y la amargura.
Te elevas, libre de ataduras, para soltar las palomas, blancas
y tiernas que coman de la mano del testigo que perdura.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario