viernes, 10 de abril de 2020

PELIGRO.
Anoche lloró el bombo en la medianoche dormida.
Rasgaba el timbre grave  la vigília.
Se aquietó el espíritu en suavidad de sábana,
cortina de pestaña tirada para descanso
de fustigamiento y locura.

Sufre la Madre el martirio del Hijo perseguido
 por la cerrazón y la amargura.
Sufre la tierra a sus muertos,
se silencia número y sepultura.
Miente la rabia de salvarse
 una politica rastrera y esquiva.

Oigo el rumor de alguien que
apuesta a caballo y es mula,
aprovecha el confinamiento
para hablar de España y familia.
Utiliza las palabras de la
derecha y lo adorna con lazo
del morado de su mentira.

Nadie le va a contestar,
queda su alegato,
verborrea pura.
Empieza el dolor de barriga,
nada de lo que dice
tiene lógica.
Se sacrifica el pueblo
para soportar la ineptitud
de los que nos guían.

Se envalentona a medida
que sale tanta preparación repetida.
Se le pregunta por sus errores
y habla de la labor de los
héroes que han sufrido su
mal manejo de esta pandemia
que nos asfixia.
De sus fallos le han felicitado
y mirando a la cámara,
serpiente mezquina.
No soy amiga de insulto,
pero no puedo con tanta
cara dura.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:

Publicar un comentario