domingo, 14 de junio de 2020

MI CIELO.
Mi niña dibuja el cielo de una sonrisa azul que transforma mis miedos.
Amazona de la luz captura grumosos algodones que, sabe mis favoritos, entre los que se deshacen en un humo de sueños.

Mi niña me regala con sus ojos de lucero. Alegra mis penas con el regalo de sus juegos. Me acompaña con la querencia que da la proximidad y el arrobamiento. Comparte su sol y su hermoso espacio. Me estremece el alma con su voz, bello canto.
Me llama "mamá" y muevo mares y océanos. Me transformo en torbellino y acudo rauda a tirar de ese hilo que me lleva a su lado.

Mi niña cuenta estrellas y las atrapa en fotogramas secuenciales para que yo las vea.
Las agranda y les da brillo, comparte conmigo nombre y constelaciones.
Me acerca un trozo de noche para que sienta su fresco y la brisa del sueño me reconforte.

Mi niña me abraza como tantas veces yo hice.
Me besa y me derrite con el almíbar de sus emociones.
Sus largos silencios a mis direcciones, con ojos de melaza, la niña de mis amores.

Mi hija es flor de muchas canciones. Fragancia perfumada sin aceites ni perifollo. Blanca y natural, avecilla de altos vuelos.
Mi pequeña flor de loto.
Vamos juntas, fuertes y poderosas,madre e hija de la mano.
TE QUIERO.

Claudia Ballester Grifo

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