DIA DEL ESCRITOR.
Suben los globos irisados y mates, de éter, para que duren lo que las letras mías.
Suben muy alto, en cielo abierto, la luna los recibe con su bata de cola.
Se ríe con la "j", con la "e" se sorprende, le cosquillea la"u", se derrite con la"m", dentera y, grande, se lleva con la "r".
MUJER que comprende y se une a mi ser de poeta con el sentir de la noche y la luz que embellece.
Palabras que me buscan y siempre, siempre me comprenden.
Palabras amigas con las que abrazo a mi gente, al mundo entero si quiere atenderme. Al que me escuche, quiera ser escuchado, quiera que yo esté presente.
Globos que suben románticos de rosa, honrados de azul, verdes de esperanza.
Suben y suben y besan el alma.
Alcanzan el sol que todo lo transforma.
Aparece el amarillo con su cara de ilusión y amparo.
Nos llueve el cristal con su manto blanco.
Nos roba el corazón el rojo de esas lenguas de fuego que quieren besarnos.
El naranja se mezcla con los marrones y los pardos, volando en mil hojas que encuadernan el otoño de un diario.
Globos que suben. Tinta que escribe en negro destacado el rótulo señalado.
Trino de pájaros, música de la naturaleza que el escritor lleva en su mochila y entrena con su mano.
Cohetes artificiales que estallan celebrando, hoy es su día, la pluma ha hablado.
Feliz día del escritor.
Claudia Ballester Grifo
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