Déjame que llegue hasta ti,
quiero ser el arrullo del alba que te despierta con la mañana,
tiendo mi mano y tú la abrazas,
miro tus ojos y me baño en sus aguas,
vienes conmigo donde la ilusión nos alcanza.
Déjame que acerque mis labios a los tuyos,
rozar apenas las ansias,
sellar con baho ardiente el volcán que atenta en las entrañas.
Poco, muy a poquito deslizando mis apetitos por tu cara,
descubriendo una piel de poesía y melaza.
Déjame que dibuje un horizonte en la noche cerrada,
una estrella que marque un puerto y una llegada.
Un farol encendido de luna clara
para que no te pierdas en el camino
plagado de rosas buscando mi morada.
Déjame que te quiera con sonrisas y lágrimas,
con el vino de la vida,
las letras que fluyen en aguas mansas,
con ese suspiro de viento
jugando en la ilusión de una carita enamorada.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario