Me encuentro sola buscando un destino, en medio de la calle, descalza, sin rumbo.
Sudando un camisón de seda,
sonámbula al frío,
salvando charcos, ahogando mi huella en alguno.
Huyendo de algo que me agita a gritos,
una boca abierta, tremendos dientes de cuchillo,
unas garras que me atenazan,
un monstruo vestido de amigo.
Cae la lluvia diluyendo este cruel pergamino.
Las letras que mi vida ha escrito,
se deslizan bailarinas buscando un sumidero seguro.
Mejor con las ratas que con este vil malnacido,
mató mi amor con el mazazo de su puño.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario