sábado, 28 de noviembre de 2020

NO ES FÁCIL


Y yo acariciaba el alma del día porque con su sol bailaba. 

Sentía el arrope bravo de una energía envolvente que me subyugaba. 

Amanecía en los brazos de la noche y medio dormida me desprendía del hechizo para soñarlo. 

Y así, llena de alegría me enfrentaba a los miedos y vacíos que la vida me regalaba. 


Hechizo de luna en mis noches calladas, 

mudas sábanas de idilios y pasiones desenfrenadas. 

Cristales rotos de noches ensoñadas, recomponiendo a poquito el puzzle de mis ganas. 

Noches largas, dulces soñadas. 

Noches de vida, hambrientas de cariño y mendigando las ansias. 


Los sueños no entienden de convenciones etiquetadas. 

Libres y ufanos escalando montañas, 

sin moral ni lo contrario, 

purgando letras sueltas contando quedadas. 

Y allí me tienes en lo más alto de la montaña,

recorre el camino, te espero... No es fácil... Una escalada. 


Claudia Ballester Grifo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario