jueves, 6 de agosto de 2020

LLORA EL VIENTO



Quiere llorar el viento
 unas lágrimas 
que no puede. 
Se seca su garganta por el Eolos, torbellino 
de masa y fuego. 
Turbulencía en el negro de su cetro,
deshidratada el alma, 
estrujado su encuentro. 

Quiere llorar el viento 
cruces de sarmiento. 
Ramas arrancadas, troncos
y miedo. 
Derramar tórridos amaneceres
y oscuras noches,
despertando de la lluvía
que absorbe océanos 
de sinsabores. 

Corren las nubes, 
arrancado su lecho,
gimoteando  perdidas,
rezando un ruego. 
Alcanzando las cimas
de bellas ensoñaciones
para besar su loma y derramar
canciones. 

Entrará el día con su banda 
de ilusiones,
sacando espinas de bellos
ruiseñores. 
Extrayendo la espada
de Damocles,
clavada en el pecho,
sellada por mil señores. 

Acallará el viento mano amiga,
recreando un nuevo cuento
que hable de poesía
libre, cabalgando por lo eterno. 
Humilde y sin cadenas,
hermoso cabello suelto,
riendo sus bucles, sin peso,
bajel surfeando 
mar adentro. 

Claudia Ballester Grifo

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