Siento una profunda tristeza. La actualidad me devasta. Vamos a la deriva, roto el timón, desgarrada la vela, el motor oxidado de tiempo yace durmiendo su inútil valía.
Hablamos de colores, partidos que da la astucia y la avaricia. Sed de colocarse, reírse del luto de tanta gente empobrecida.
Intento respirar en el lodo de la mentira. Se estrangula mi mirada, los poros de la piel se quiebran buscando apertura. Las hipotecas no se pagan; se empieza perdiendo el coche,la casa y el hambre vistiendo la tortura.
De luto el país y otros en cascada de baraja se unen al mantra del miedo y la hipocresía.
No queremos perder el salario y de exigir y derechos no vive el trabajador que mantiene su casa y familia. Apoyo al empresario que es el hacedor de trabajo.
No queremos limosnas que luego se pagan con las rodillas puliendo el suelo.
No quiero vender mi familia a faristeos que se lucran de la miseria y del miedo.
Respeto a la propiedad privada que la hemos sudado muchos para besar nuestro suelo.
Basta de apoyar la delincuencia vendiéndola como un caramelo.
Lloran las lágrimas clamando al cielo.
Sí señores es hora de sacar al hombre bueno. Ese que sin ser líder arrastra por su empeño.
Ese que piensa con el corazón lleno y rebosa maná destripando el desierto.
Llamada a la solidaridad. El estar parado asusta y paraliza el sentir, revienta el ego.
Hay que repoblar pueblos muertos. La vida con la vida llena los ríos y transita la esperanza por recorridos abiertos.
Volver a la tierra, abastece la madre y tributo rinde al que dobla y pelea su pan diario.
Necesitamos emprendedores, iniciativas, inteligencias que no nos regalen palabras y actuen con el ejemplo.
Manos unidas, sumando identidad y apoyos. Vamos a la deriva chocando con otros barcos, sigamos una misma estela, centralicemos el mando.
El hambre no entiende de fronteras. Nadie está a salvo. Si las tripas del vecino rugen no podrás acallar su llanto. Nadie que se encuentre arriba va a dejar de ser arrastrado. Eso sí, siempre dirigiéndose al pobre trabajador nato.
Los que mueven los hilos pueden ser silenciados por oídos sordos y mentes críticas que entiendan de puchero, valores y hogar necesario. Es la familia sustento de la vida, fe y camino andando.
Claudia Ballester Grifo
No hay comentarios:
Publicar un comentario