lunes, 31 de agosto de 2020

MUJER


Eres torbellino y fuerza, bucle salido de la tierra, semilla y costra. 
Amaneces con la risa de la aurora, limpia y dispuesta nadando en la ambrosía que destila tu naturaleza. 
Sales del lecho, tálamo de velo rosa,
lista para ser motor y vela. 
Haces del hogar un lienzo turquesa,
vas sembrando flores y nacen mariposas. 

Eres aire, tibio y etéreo, 
surcando los cielos,
nadando los suelos,
perdiendo cometas con lazos de niños bellos;
suben y suben,regalo de un azul que vive su sueño. 

Eres agua que mece su velero,
riela con la luna, 
bruñe el cepillo de su pelo con el sol que besa su color trigueño. 
Nada su cola de sirena, 
aroma de plata surcando sus ruegos. 
Mar adentro, estela que anida en el horizonte de los recuerdos. 

Eres fuego y lava que crepita y nace de las entrañas. 
Ojos de lagos negros. 
Quema tu ceniza el rescoldo de pasión 
que seduce y atrapa,
sutil bolero. 
Danzarina de la chispa,
hacedora de vida, 
maestra de batuta y pizarra de tiza. 
Hechicera de poesía,
hermoso colibrí  volando la ilusión,
esa... Esa que te atrapa y te cuida. 

ERES... Maravilla, promesa. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1xWLadoW-yPqaqSJd3HwvHPZUv3iItwkh

TE PIENSO


Se disgregan las nubes en polvos de talco. El sol acaricia la esmeralda de un mar tranquilo, soñando quimeras de sueños lejanos. 
Le cantan las sirenas vinilos de poetas,
mensajes náufragos de historias tiernas. 
Distancias bendecidas por noches tórridas,
ensueño dibujando formas. 

Palabras vanas a una figura etérea. 
Juego de luces luchando con las sombras. 
Aparece el sentido se desdibuja el holograma. 
Noches enterrando la soledad, mantra de verdad llena. 
¿Te sueño o te pienso?
Más lo segundo que lo primero. 
Me aferro al pensarte y duermo, duermo. 

Sonrisa abrazada a la almohada. 
Azahar que aromatiza la brisa
que se acerca en salto de cama. 
Me embriaga mi cariño que recibo como tuyo sin distancia. 
Me llega tu aliento, cálido como la aurora del alba.
Arrastrando sus palabras,
corridas en el trazo de su playa. 
Empujando las sílabas que se despeñan en risas por el tobogán de mi esperanza. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1xQPCoy5CKpovyXHbehqh4GZuFeTmzol-

PALABRAS MAGENTA


Palabras enamoradas que se perfilan en el algodón de las nubes rosas. 
Cándida alborada, presagio de color en el bostezo de la mañana. 
Dulce silencio de una noche preñada de rimas y sonatas. 
Tiernas caricias que las letras tiemblan y la mente idolatra. 

Rutilantes vienen con tallo fino y vestidas de verde esperanza. 
Flexibles y provocadoras. 
Susurrantes embriagadoras
atrapan con sus lazos,
te narcotizan con su savia. 
Rico licor, abrazo de canela,
despierta el café, 
ojos que iluminan las expectativas 
y las ganas. 

Versos que persiguen 
vientos y calmas, 
clavan sus puñales, 
acicalan sus gracias,
se queda el corazón herido 
de música y de magia. 

Covulso el cuerpo,
comprometida el alma,
vuelan sus alas, 
se extienden en un cielo de magenta 
surcando sus aguas. 
Blanco el lienzo de una vida inventada,
anclaje a la tierra, burladora con artimañas,
dulces, dulces...
palabras enamoradas. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1ndwJvmVYYzpCl1UOGmjOpWmygHSpNKVw

REFRESCA


Se oyen susurros . Es el mar abrazando sus olas mientras bendice el agua que gotea de sus nubes.
Nos regala el aroma de hoja caduca,
se incita el otoño en sus horas tempranas, 
regalando una música clásica que baila en cielo, saltando escarcha. 

La vida está hecha para soñar. 
Los días se inventan con historias imaginativas que se hacen reales a fuerza de pensarlas.
El cuerpo alivia las penas esclavas,
se vuelve liviano, nadando en aguas claras. 
Luz a la luz, brillo en la mirada,
se estrangula las sombras
cuando la nostalgía se viste de perla blanca. 

Ríe la vida de tanto admirarla. 
Preciosa dama, muy bien empolvada. 
Estilizado cuello, enigmática mirada,
bronceada piel de un verano que la mima y la ama. 
Se oye la lluvia con mensaje de alma, 
extiende sus alas la brisa que la acompaña. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=16t3hWlfSn8eOHpVWk7kBr0nGbpqsYT8M

A ESTE CHICO QUE DUERME


Duerme tus sueños que yo haré la cama de tus pensamientos. 
Iluminaré tus días con una bajera rosa que descanse tus miedos. 
Te cubriré con lino que abrigue ese cuerpo blando de tanto quererlo,
de capullo de rosa su orilla para que con verdes hojas su tallo te huela a fresco. 

Rosa la almohada que abrazas 
entregada a ti con su cara iluminada. 
Sonríe tu distancia con albores de mañana,
dúctil, maleable, 
siamesa de tu silueta entregada. 

Silente ante el embate de una cortina que te alcanza,
Los dedos se extienden de un furioso viento que el verano arranca. 
Te susurra su eco mas no te roza el fresco de su escarcha. 
El sol se alza campechano en su parca,
te observa y te alcanza,
en tropel entran  los enanitos de su gracia. 

Huele a café,
a mar en su caballo encabritado de olas rizadas,
a fresco romero de las agujas de Santa Ana. 
Huele a ti, en la estancia iluminada,
a esa almendra dulce,
a ese manjar que me regalas. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1Mdul18qsxhv39rpHn_hZJt6jNdyqaQHh

SIN DORMIR


Ulula el viento arrastrando las cuerdas de su garganta como fantasma en pena. 
Protesta con fuerza, se integra en mi noche cerrada de sombras. 
Aullan mil lobos en mi mente despierta y no... No quiero una vigília, quiero una cama caliente y un abrazo que me consienta. 

Los espiritus vagan senderos de espinas,
rizan sus mantras,
hablan sus lenguas de polvo,
 crean turbulencias que secan las mucosas,
desatan las pesadillas. 

Quiero el arrope de una calidez que me haga sentir la vida. 
Una mano que sujete mi cintura y arrastre mi cuerpo lejos del miedo que me asusta. 
Unas palabras que acaricien mi pelo, 
que con su terciopelo cubran lo malo y lo negro. 
Una sonrisa, luna en mi seno que transporte mi luz rompiendo el azote del viento. 

Han soltado los lobos, 
viene la jauría. 
Dice mi niña que son buenos y no hacen daño. 
Qué son mentiras de necios que no ven verdad en la vida. 
Ella duerme, sin vértigo ni aires que despierten su amable encanto. 
Yo consiento, no hay miedo, no hay llanto. 
Las 4 de la mañana y el torbellino se ha ahogado. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1tzcOudlb4ll4XRhYwvU-Hlim7spimoIA

jueves, 27 de agosto de 2020

TUS PALABRAS


La hora bruja se alza para angustia del día que se desmadeja olvidado en el bostezo  de la luna. 
Sueña el pensamiento figuras oscuras,
cierra los ojos y escucha. 

La piel se muestra receptiva
al susurro de una leve brisa,
al cálido beso de una idea,
al sentir de una deseada caricia. 

Los recuerdos se estrellan 
en gama de colores,
chorreando tinta de texturas 
y olores. 
Se deslizan las palabras,
desfilando corazones,
con sus caritas de niñas 
portando mensajes de expertos oradores. 

La poesía ama sus versos, 
los abraza con mimo,
atiende sus ruegos. 
Pliega sus cuartillas,
rumbo de altos vuelos. 

El polvo de hada que los guía 
entre blandas almohadas 
y sábanas de lino. 
Arrulla su sentido, corazón vivo. 
Qué llegue, qué llegue
tu poesía a dormir conmigo. 

Claudia Ballester Grifo


DESAFIO


Trae la distancia alegoría de fresa. 
Calma en un abrazo que nunca llega, pero se siente muy cerca. 
Riela tu mirada en el mar como una ofrenda,
resbala una lágrima de sal 
y me llega en perfume de rosa. 

En frasco pequeño alimento 
esa nota de música que barrabunta
suelta. 
Se unirá a más que atesoro resuelta,
intentando que tu día sea más claro 
y tu noche miel sobre hojuelas. 

Viste con el sol que se levanta para quererte. 
Empolva con las nubes tu mirar resuelto y,
con  trueno en la mano planta batalla a tu suerte. 

Lucha con ese desafío que muestra la vida,
no pierdas el entusiasmo. 
Se que estás cansado,pero no rendido por motivos varios. 
Hoy el día besa tu mano,
prometiendo en este amanecer 
un nuevo ensayo. 

Ponte tu jersey color crema,
ajusta tu bombín hermano
y sal a la vida con todo tu encanto. 
Hay que quererla con arrobo,
no tenemos otra,
la sentimos, es nuestra con el color 
que la vistamos. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1kSqg3STdExB90VcSxMoENVp0Zs5sKQS4

martes, 25 de agosto de 2020

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL


Despierta la rosa de sus vacaciones hermosas. 
Lánguida mira corazones sembrados de pena. 
Solloza entre miradas de soslayo, 
suspiros cerrados de espinas que aceran. 
Respuestas no da,pero confirma verdades severas. 

Ya viene la rosa, con pluma de vereda
y aroma de frambuesa. 
Medida y sobrepuesta. 
Interpretando una batuta de orquesta,
me compunge,
¡Qué dentera!
Estamos jo... con perdón,
balones fuera. 

Razonable, razonable...
y debate,debate;
no veo avance ni progreso alguno. 
No llega el dinero prometido 
y el hurtado a los municipios, 
hasta luego, amigos. 

Llora la muerte estilizados cipreses,
camino profundo en una 
herida labrada a pulso y 
sin tino. 
Sigue la moviola, se traza un camino,
no queremos encierro,
no queremos martirio. 
No queremos más muertos,
queremos un gobierno 
que cumpla su destino. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1-2Wze-owvcfO3pmg3nBVoVhKb606uAZz

lunes, 24 de agosto de 2020

BELLEZA


Ríen las piedras de una cascada,
solo hay que ver hija como miras la bruma. 
Son los lagos de tus ojos, agua profunda,
donde se miran los peces,
donde bailan sus aletas
fiestas morunas. 

Levantas el filo de tu carita menuda,
para embellecer el paisaje,
fruta madura. 
De melocotón tu piel  vestida,
fresón de tus labios,
jugoso abrevadero de aves y fauna amiga,
Racimos de uva pendiendo de galanura,
orgullosa de tu lobo cincelado
 en plata fina. 

Hablas desde la ventana de 
tus perlas inmaculadas para brindar
tesoros que mi mente alucina. 
Tranquila de gestos,
mi querida niña,
lustroso cabello de noche oscura. 
Claudia hermosa,
crece y vive, madura y escucha
Y,¿tú me preguntas?
Poesía es mirarte,
abrazada por el rayo de la luna.

Claudia Ballester Grifo



RUISEÑOR


Galopa el silencio con su capa de bruma. 
Se congela el tiempo,diáfano y hueco, vagando su fantasma en el castillo de mis sueños. 
Me duele el amor de quererlo tanto. 
El templo de mi cuerpo, 
campo santo de ribera de flores,
se despierta convulso hallando quebrados tallos por los rincones. 

-¿Qué pasa?
Le comenta el sol a la luna. 
Anda la margarita deshojando su vestido de hermosos colores. 
Viaja sonámbula por los tesoros del cosmos,
se abraza con helados anillos, 
sorbiendo sus antojos, 
desbridando quimeras,azuzando torbellinos... desnudando sus tobillos hermosos. 

-¿Qué pasa?
Responde la luna lastimera. 
He pasado la noche velando su vera. 
La fiebre enciende arreboles que queman. 
Con paños de mar  he rociado su pena. 
He acunado con trémulo rayo el desespero agitado,
con blanco beso la he arropado,
llegando la alborada quebrando su cántico,
encendiendo una vela. 

La luna descansa su noche maltrecha. 
El sol desciende su vigor para no entorpecerla. 
Metalizado el día, 
amanece un trino, 
el ruiseñor vuela, vuela
y vuela. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1uBpJ_hEdBuu8SypQWoIaEFGtqcPbnPCe

domingo, 23 de agosto de 2020

NO LLEGA A SER CAPULLO


Polvo de hada en el mimetismo de mis sueños. 
Naranja dulce de amarga pleitesía al deseo. 
Dormir requeriendo el sueño, 
guión escrito, plasmado en un lienzo. 
Llama la noche magia espesa de ensueño. 
Nudos en la almohada, embozo en la sábana, patada y galope. 
No surge lo que se reclama y acude lo que no se propone. 
Loca en la oscura habitación, germinando un capullo de rosa, 
sola, sin agua... Etérea flor, fruto de no se sabe dónde. 

Se oye lo pequeño, más que nada,
menos que mucho. 
Corpúsculo ínfimo en un agujero negro. 
Rueda y rueda en su mirar único,
vértigo en la callada, 
analizando el suspiro. 
Blanco en el negro, dibujando  las sombras, jeroglífico egipcio. 

Desmenuza la margarita,
corazón tierno y puro. 
No ahondes en la sal de la herida, 
la sangre deja su huella en el camino. 
Ojos lindos de mirada de espejos y brillos,
garra de leona, 
corazón de lira rasgando suspiros,
pobre  niña herida,
marcando con migas su camino. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1M6fslvLT-qkQaqlvjy1g7aWEPq_cGv9Z

MELODÍAS DE OTOÑO


La lluvia llora por tus ojos hermosos. Secuestrado el sol por densas brumas que golosean con el algodón de su sábana. 
Metalizado el día,
desprende brillos nacarados en un verde esmeralda que luce desde el fondo. 
Acaricia el aroma de un césped recién cortado. 
Hermosos versos que corretean con el chapoteo de risas infantiles
mientras calla la cortina del agua sus velos y tules. 

Frío se ha quedado mi cuerpo,
contemplando tus bellas nubes.
Se acercan con huellas finas 
de damas elegantes y gracias miles. 
Las soplan tus vientos,
las engola el mar rico en matices,
las engalana con collares 
y rompen aguas pariendo días felices. 

Duerme el estío, seco y tórrido,
lánguida bagatela,
espejismo de un momento corto. 
Carraspean las ganas
y tose la voz al pronto,
se sueña con un otoño cercano,
acariciando ya su contorno. 
Aires de nuevos bríos,
música, canción, partituras 
desplegadas por el camino. 
Tiemblan las hojas,
peligrando su manto verde,
lustroso su ropaje, 
temiendo su desnudo. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1GH2Z6-BR8DxjET4w2zwEAC4Rb7tzdb0-

sábado, 22 de agosto de 2020

PIANO


Me visto con el cielo que recorta el horizonte. 
Su azul besa la piel que protege. 
Nacarada tersura, seda de miel,
caramelo... Sabor mediterráneo,
sal y pez. 
Fina, fina, hasta la locura. 

Las estrellas,
mirar de mis ojos,
cuando te miro con el amor que derrumba murallas y alza castillos de fuego. 
Orquídea en el tiempo,
brisa bailando con el juego de una transparente cortina rozando el ayer. 

Dulce es el néctar de mis labios
cuando tú, amado mio, gustas de él. 
Me haces sentir mariposa,
no hay cuerpo, no hay red. 
Liviana vuelo en tu anhelo,
espejo nítido en la pared. 
Soy producto de tus besos,
dibujo de tus caricias,
ninfa de tu sed. 

Mi manto es el verde, 
rocio, frescura,
manantial de agua, 
cascada, risa... Lazo de tu mano,
verde de tu pupila, amiga,
amable,
luz de tu luz, producto del amor prometido. 
Vergel. 

Mano a mano,
palma blanca, finos dedos enlazados a la brillantez. 
Fuerza de las teclas afinadas
de un piano interpretando
la melodía de tu voz
al exhalar en un suspiro
mi nombre...
Solo en tu amor,
CLAUDIA, 
Suena a diez. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1eTdp8p9hIcPc3pJyvxNVCLEv4fXfMtwA

viernes, 21 de agosto de 2020

A CLAUDIA BALLESTER GRIFO

POESÍA DE MANUEL GARCÍA ESTADELLA. TENGO EL HONOR DE QUE ME CONCEDA UNA PARCELA DE SU INSPIRACIÓN. 
GRAN POETA Y GRAN SENSIBILIDAD. 
MI RESPETO Y MI AGRADECIMIENTO MÁS SINCERO. 

A CLAUDIA 
BALLESTER 
(Que me perdone)

Claudia, Claudia, Claudia,
corazón de fuego,
un verso robado
en una canción.
Luz de madrugada
con una sonrisa
de la dulce aurora
al salir el sol.
Brisa en la enramada
del amor y el sueño
buscando el silencio
dulce de una flor.
Campanas de gloria,
susurrro, alegría
de un dulce poema
como una oración.
Claudia, va buscando
cada sinfonía
que sale del alma
a tu corazón,

Manuel García Estadellahttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1jPwS-ao68KOolByizJs_DwHVNApEZurB

MI ISLA


Clavaste la pupila de tu fuego en mi alma sedienta,
olvidada en un retazo del tiempo duerme mi niña perdida. 
Sembraste la semilla de la distancia cercana,
puedo oír tus pasos sobre el parqué de roble blanco,
gravitando en la noche desangelada de mis sueños. 

Caballero de guante blanco,
sombrero de copa y mirada de bruma blanca,
haces que mi sangre se agolpe avarienta y descalza. 
Me excita tu llamada de viento que horada mi seno plácido,
ese que arrulla en cantos de sirena y que se cree a salvo. 

Me hipnotiza cada aliento, cada pulso de tu mano. 
Me posees sin tocarme, 
dibujas lava con el volcán de tu silencio,
contenido, discreto y sabio. 
Ruego, palpito, ciega a lo que está pasando. 
No quiero saber, 
mi cuerpo yace, 
expuesto a tus encantos. 

Riega tu poesía la rosa de mis secretos. 
Vergel floreciente que ríe arrobo y encanto. 
Recorres como ola lamiendo su orilla,
un mar expectante de amor y caricias. 
Me siento náufrago en tu isla de fantasia,
llego despacio, 
ansiando el licor que tu sol promete y mi luna delira. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1LLR_rQ2Blx0uA8Dph-2nCwskyOJ2C9em

jueves, 20 de agosto de 2020

FACHADA DE TEJA ROJA


Te asomaste a la ventana para respirar un poco de hiedra, palpitando la fachada noches de fiesta. 
Te vestiste de azul, aguamarina tus piedras,
desprendiendo energía de la que quiere y arropa,
sacando tu mejor sonrisa ,
madreperla dibujando tu boca. 

Te acercaste a mirar la noche con sus luceros,
compartiendo con la luna sus viejos tesoros,
intimando  la oscuridad del negro,
lazos amigos de poesía en el encierro. 
Cerca muy cerca del sentir hermoso de pareceres iguales sin distancia ni tiempo,
como dos colegas  sin techo que recorren risas y vientos. 

Trajiste aromas nuevos, detalles de perla enquistada en ostra expectante. 
Moviendo sus bivaldas nacaradas, burbuja de aire en un medio calmo de estrellas y corales. 
Lenguas de algas que arrastra la corriente, 
fondeado la arena que peina con tus andares. 

Esperando recela la luna no ver dibujar tu sombra el camino. 
Anhela el cielo un despertar de vino,
una rosa prendida en tu pecho rendido. 
Entrega tu mano abierta para que pueda cogerla y seguirte donde me lleven tus pasos. 
Quiero beber de la copa que tu preparas para mí y disfrutas conmigo. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1K5nml_Q2A8LZP1BSuvkOkxMcjqQhIkrK

ODA A CLAUDIA

MUJER DE VIDA  (Oda a Claudia) Poema del libro TOQUE DE REBATO
Mujer de acero brillante como el oro,
flexible y fuerte, inmensa como el mar,
dura y preciosa como un diamante puro
rayo de vida hacia la eternidad.

Hierve en tus venas la mar mediterránea,
olas que bailan al son la verdad,
mágica aurora que rasga las tinieblas, 
beso de fuego que funde la ansiedad.

Diosa que acunas la vida entre tus brazos,
luna en la noche de nuestra humanidad,
luz de arcoíris  intensa como el tiempo,
fuente que brota en medio del erial

Tu eres la meta, la etapa y el camino, 
la  vía láctea en nuestra soledad,
la luna llena en un cielo de azabache,
la mano amiga que no te dejará
perdido y solo tirado en la cuneta,
cósmico abrazo donde encontrar la paz.
Jose Luis Posa

Ilustración de MARA ANGELES PALOMOhttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1l4j9dAAX05FuxwClgd2jUd4otzcBxAPk

miércoles, 19 de agosto de 2020

PERMISO


Déjame que te acaricie con mi pensamiento. 
Déjame que alargue mi mano y dé consuelo a tu duelo. 
Déjame que alivie esa soledad que te sumerge en un olvido frío y oscuro. 
Déjame que te susurre al oído. 

Tal vez besando ese pétalo maltratado sin intención, pero con descuido,
llegue a encontrarme a mi misma en esa necesidad de cariño. 
Tal vez ofreciendo socorro y conversación al herido,
cure mis carencias y cicatrice vacíos. 
Tal vez amando como nunca has recibido,
pueda sanar a un mundo que adolece de incomprensión y autismo. 

Déjame que susurre en tu oído,
que induzca tu sueño si la noche te estrangula con sus nudos. 
Tal vez si cierras los ojos y confías en un amigo surques senderos que cobijen tu sombra y alivio. 
Sueña y eleva tu ser más puro,
salta del tiempo, del espacio,
busca tu lecho y tu nido. 

Vuela, lee, sumérgete en el olor de historias que nos lleva de la mano la cuartilla que escribo. 
Tu lectura hace crecer sus alas, 
paloma viajera que une las isobaras del mundo. 
Lineas  que cobran piel humana cuando me reúno contigo. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=11ARVnujqRZiUbe7nwscnABeTOfr1wiMa

martes, 18 de agosto de 2020

DUERME


Duerme, amor duerme. 
Permanece a salvo en tus sueños dorados. 
Vigilante permanezco en la orilla de tus olas calmadas. 
Avistando peligros que soplen velas mágicas, 
monstruos de cuento que versen historias lejanas. 

Duerme mi príncipe, 
aliento buscaste en mi playa,
oyéndote solo, te ofrecí mi mano cándida. 
Abracé tu sonrisa, 
tus bellas palabras,
me quedé contigo, 
amado mio, en nuestra arena enamorada. 

Sueña, mi sol con sirenas de rizos naranja. 
Reflejo de mi cielo, color de mis ganancias. 
Alegría en un desierto que viste de flor su monotonía de ocre pintada. 
Sueña y viaja por ese mundo de ilusión que creamos a punto de cruz en nuestra distancia. 

Ríe en tu retirada, descansando el trabajo de muchas jornadas. 
Cano tu pelo, perfil de bondad,
amor puro de niño que no oculta sus ganas. 
Siempre dispuesto para la chica de hace años, tú mujer soñada. 

Duerme amor, 
te observo y guardo de ti la pura esencia que me salva. 
Ocurrente y divertido,
inteligencia nata,
no podía ser otro, amor de esta vida y de la pasada. 
Muchas vidas que tuviera, contigo permutaría, al infinito y no me basta. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1EFJtLs4LZ3Baxm4Fg_RhDP53mHHO1meZ

¡¡¡LERDOS!!!


Chapuceros, vándalos, energúmenos. 
De rodillas pido a este gobierno verbenero que deje de bailar bulerias y de tejer bolillos de matadero. 
Se ha permitido un descalabro bien cierto. 
Manifestación de antimascarillas, negacionistas del COVID, mentirosos de pasta y cruel acierto. 
¿Quién dirije el barco?
Nadie, absolutamente nadie. 
Vamos a la deriva y con muy malos vientos. 

Lloro cristales rotos. 
Se quiebran los pétalos de rosa, 
descuajados y secos de su tronco. 
La ignorancia es una mala hierba que invade y destroza sin miramiento. 
Se puede gritar y más fuerte, pero no tener razón por ello. 

¿Es lícito todo?
No, señores, no. 
¿Quién paga el destrozo?
Pues ¿Quién va a ser?
Sí, los mismos que sufrimos el encierro, los que lloramos los muertos, los que sufrimos el cierre de nuestros puestos de trabajo. 
Los que rezando a los cielos, imploramos una vacuna que nos aleje de este calvario. 
A los antivacunas les digo que no se puede ser más necios y menos visionarios. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1ag51Cn6WR0qWMlDQjTHin4yJW7Q96IYR

domingo, 16 de agosto de 2020

EL EDÉN


Y salimos del Edén para cultivar. Vivimos de nuestro sudor y la mujer acusó con dolor la bipedestación. 
El gritó fue desgarrador para acariciar la procreación. 
El hombre defendió el hogar. 
Se tuvo algo que recelar. El sentido de propiedad nos obligó a pelear. 
Apareció el señor feudal, vasallaje debíamos huyendo de un mal a otra mal. 
Un rey sobre feudos. 
Nadie para descansar. 
Un sin vivir continuo por querer prosperar. 
Apareció el comercio, el trueque espectácular. 
Se abrieron caminos por tierra y por mar. 
Aventureros ávidos de huida natural. Escaramuzas de maleantes, maridos hartos de hogar. 
La mujer en casa con sus vástagos y a remendar. 

Y salimos del Edén por acomode, la verdad. 
Nos lo daban todo hecho y es un problema de inutilidad. 
Necesitamos buscarnos las habichuelas y soñar con prosperar. 
Quejarse es lo suyo, pero descubrimos la cerveza y el tinto para brindar. 
El licor vino fermentado y la medicina ganó en popularidad. 

Necesitamos poco, pero soñamos con más. 
Démonos un tiempo para reflexionar. 
Al fin y al cabo revolución y contrarrevolución es una sopa de letras a barajar. 
La ilustración iluminó el camino, 
¡Viva la electricidad!

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=11sCYjvDsaIOAvqhG-fRoW41MzbSt0qF0

EL PAN NUESTRO


Siento una profunda tristeza. La actualidad me devasta. Vamos a la deriva, roto el timón, desgarrada la vela, el motor oxidado de tiempo yace durmiendo su inútil valía. 
Hablamos de colores, partidos que da la astucia y la avaricia. Sed de colocarse, reírse del luto de tanta gente empobrecida. 
Intento respirar en el lodo de la mentira. Se estrangula mi mirada, los poros de la piel se quiebran buscando apertura. Las hipotecas no se pagan; se empieza perdiendo el coche,la casa y el hambre vistiendo la tortura. 
De luto el país y otros en cascada de baraja se unen al mantra del miedo y la hipocresía. 
No queremos perder el salario y de exigir y derechos no vive el trabajador que mantiene su casa y familia. Apoyo al empresario que es el hacedor de trabajo. 
No queremos limosnas que luego se pagan con las rodillas puliendo el suelo. 
No quiero vender mi familia a faristeos que se lucran de la miseria y del miedo. 
Respeto a la propiedad privada que la hemos sudado muchos para besar nuestro suelo. 
Basta de apoyar la delincuencia vendiéndola como un caramelo. 
Lloran las lágrimas clamando al cielo. 

Sí señores es hora de sacar al hombre bueno. Ese que sin ser líder arrastra por su empeño. 
Ese que piensa con el corazón lleno y rebosa maná destripando el desierto. 
Llamada a la solidaridad. El estar parado asusta y paraliza el sentir, revienta el ego. 
Hay que repoblar pueblos muertos. La vida con la vida llena los ríos y transita la esperanza por recorridos abiertos.  
Volver a la tierra, abastece la madre y tributo rinde al que dobla y pelea su pan diario. 
Necesitamos emprendedores, iniciativas, inteligencias que no nos regalen palabras y actuen con el ejemplo. 
Manos unidas, sumando identidad y apoyos. Vamos a la deriva chocando con otros barcos, sigamos una misma estela, centralicemos el mando. 

El hambre no entiende de fronteras. Nadie está a salvo. Si las tripas del vecino rugen no podrás acallar su llanto. Nadie que se encuentre arriba va a dejar de ser arrastrado. Eso sí, siempre dirigiéndose al pobre trabajador nato. 

Los que mueven los hilos pueden ser silenciados por oídos sordos y mentes críticas que entiendan de puchero, valores y hogar necesario. Es la familia sustento de la vida, fe y camino andando. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1AoPpBGS18TRKJFMOcy4_1rwEw0XEfw0T

sábado, 15 de agosto de 2020

PRINCESA IBÉRICA


A vista de pájaro,
sobrevolando el verde de mis pensamientos, en el azul de mi medio.
Con la ilusión de la libélula que deslumbra la noche,
con la visión que viste de color la mariposa sus alas. 
Con el calor del sol bañando el sortilegio en un juego de esmeraldas. 

A vista de cielo
que envuelve mis alas,
tierra querida, ilusión de mis entrañas. 
Viendo el puzzle que croma
sentimientos y esperanzas,
escuchando a su gente, 
pulsando cada tecla negra y blanca. 

A vista de musa que asiente y calla,
regala con su sonrisa respuestas necesarias. 
Se nutre de la vida a sus pies regalada. 
Revuelve el espacio, 
se viste de tiempo y añoranza. 

Rojo y gualda,
ondea la brisa que ama. 
Se ríe la franqueza, 
historia aprendida y conservada,
gustando del aroma de tierra,
sabor de recogida y ganancia. 
Semilla que por casualidad alcanza
corazones ávidos de clima 
y bonanza. 

Mi tierra y mi gente. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1yQViAxvE5OGK-i_DEsEG3JZndgA1yxxI

¡¡ESCÚCHAME!!


Un grito en el silencio ahogado. 
Pozo hondo de miseria y soledad. 
Oscuridad en la lejanía del alma. 
Basura de la sociedad. 
Nada ayuda. 
Nada es nada, ni siquiera oscuridad.  

Se araña la arena de un hipotético mar. 
Las olas amenazan y ahogan con maldad. 
El cielo se vuelve muerte,
asfixia su inmensidad,
el miedo se adueña de la campiña,
el aroma es de horfandad. 

No oyes ni escuchas,
necesitas hablar,
siempre no puedes, 
amigo mio sé escuchar. 
Aleteas tus alas, pegadas están,
sellada tu áurea, 
apagada tu vitalidad. 
Esperaré tu momento,
una puerta se abrirá,
tiraremos muros, el oxígeno llegará. 

Trigueña estampa, 
vacío de mentalidad,
bloqueados los recuerdos, 
reñidos con el mundo 
y la felicidad. 
Nada es nada, vacío y soledad. 
Infinito en una motita de integridad,
suma de más y uno,
restando una totalidad. 

DEPRESIÓN, es la palabra,
no es amiga quien parasita la verdad. 
Quien no la reconoce,
no se podrá ayudar. 
Déjame que te la explique
para que tú puedas mejorar. 
Negra es tu morada, 
ruedas en la feria de la inmortalidad,
queriendo ser un muerto, 
huyes de la dama que con máscara blanca te quiere atrapar. 

Déjame que abra un atisbo de luz y libertad. 
Déjame que abra mis brazos y te pueda abrazar. 
Déjame que te quiera y te dé un poco de paz. 
Volverás a ser persona, 
volverás a ser estrella,
volverás a ser rumor en un verde mar. 

Claudia Ballester Grifo



viernes, 14 de agosto de 2020

MUJER DE ROJO


Mujer de rojo que volteas por la vida con pisada firme y tacón de aguja. 
Al aire tus andares, bizqueando los sueños que babean la estela de tus sonrojos. 
Inocente tu blancura,
de mirar hermoso que arrebata suspiros
al encender con una sonrisa tu rostro. 

Se hace la luz en la sombra de corazones mendigos,
blandiendo su pena con 
oxidado escudo. 
Almas errantes, vagabundos de soledad manifiesta,
descubren una estela en su noche eterna. 

Se aromatiza el lirio gustando sus sabores de ambrosía y sentido. 
Se encienden miradas,
chispea el delirio de una esperanza en el mañana renacido. 
Vistoso el rojo, aros pendiendo de un rostro hermoso y querido. 
Perlas por palabras, arropando a sus amigos. 

Ese aire, ese aroma,
ese cielo por montera, silbando tus andares,
blandiendo tu bandera. 
Sola, resuelta, 
batallando los demonios,
bailando sus disfraces en jornadas de fiesta. 
Mujer de rojo. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1Vh1K2DfoJ0ciSUm7nTLjb4Ol3vUAOz0X

POETA HERIDO


Languidecía la pluma y la vela sucumbía muriendo el oxígeno que la mantenía viva. 
Soñaba el romanticismo su sabor nostálgico,
ocres anaranjados que el ocaso vestía,
sorbiendo de su atardecer letargo. 

Cegados los ojos al brillo de la alegría,
mudas las palabras, amordazadas
por un sentir que le estrangula. 
Mascarilla de pétreas raíces,
muere cada poro de asfixia. 
Boquea el poeta, 
anhela su musa,
rutilante de magia y belleza
apresta su ayuda. 

Se deshace el nudo de la capa. 
Va besando su negro la sombra
del suelo que resbala. 
Se convierte en alfombra 
de rojo disfrazada,
amortigua sus pasos, 
huella de una esperanza,
guante blanco y sombrero de copa. 

Adelante amigo, 
caballero de lanza y espada,
defiende tu mundo de ogros 
y farios de mala estampa. 
Mirada vibrante, 
sol que hunde su fuego
en el océano de rutilantes 
letras jugando a formar 
palabras. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1Zh8BRWIWXCpGkL9PxsRUe5PMtrBxBPQv

RAMAS VERDES


El amor sobrevuela, besa con labios rojos y mira con mermelada de fresa. 
Se ayuda de vientos propicios, 
enlazando haces de luz,
dibujando colores,
riendo purpurina y fiesta. 

El amor se huele, alimenta y consuela. 
Anida en nuestro cuerpo, 
su gentileza nos viste y reconforta,
despierta los sentidos y
de puntillas nos embelesa. 

Seduce el susurro con el que se acerca. 
Incendia corazones, 
aumenta el pulso de sus arterias,
explosión de cohetes, ruido y pólvora. 
Sube y sube, 
nos arrastra y secuestra. 

Polvo enamorado, polvo de estrellas,
brillo que titila, dueño de los ojos,
espejo que retiene la imagen del alma. 
Amor tumultuoso,
enviste y ataranta,
río invadiendo con su fuerza la calma. 

De ocre calza la tierra dorada,
se verbaliza la pasión, refulge la llama. 
Yace en el verde, de azul la tapadera, 
no necesita cubrir el desnudo sus ansias. 
Arañando tu espalda, bebiendo tus besos,
enarbolando el sentir que nubla por entero...
Amante del amor, árbol de fuertes ramas. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1JsseOf36tkLnyhKdW6LJgVOV6-V0yOQn

martes, 11 de agosto de 2020

LA MARGARITA DEL RELOJ


Te despido todas las mañanas, abrazando tu espalda,
respirando tu despertar
para que vuelvas con el ocaso y se venza un día más. 

Tú me dices que el día pasa igual,
no es verdad, amor mío,
la noche no cubre el día 
si no se puede soñar. 
Sin ti no dormiría, 
sin tu vuelta no habría paz. 

Confiada te dejo marchar. 
Café juntos, aroma rico
junto al mar. 
Mirada de gavilán sobrevolando
el abismo,
búho por talismán. 
Recelo que observa, 
labios que oran al hablar. 

Se cierra la puerta, 
me quedo en soledad. 
Besando tu recuerdo,
la estela de tu calor. 
Suspirando por tu encuentro,
deshojando la margarita 
del reloj. 
Vuelve un día más... 
¡Vuelve!

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1nOnwjga3QRiCf35zNggHTGlrdJ3FMkId

lunes, 10 de agosto de 2020

CARTA A UN DESCONOCIDO


Llegaste a mí, tímido, perdido. 
Palabra vacilante, buscando alivio. 
Dos palabras:
- Estoy deprimido-
Encendieron en mí la alarma. Supe de tu peligro. 
Nos llenamos la boca de que el mundo está perdido. Se han perdido valores y otros, los que creíamos desaparecidos,  bailan en las listas de primeros. 
Está perdido a nuestros ojos todo lo que no aprovechamos o disfrutamos. Cada día nos molestan más cosas, nos sentimos más agredidos. Gestos amargos de frustración y desencanto. Ya no se espera nada, lamentablemente ni del hermano. Nos sentimos desencantados. Tanto borreguismo, tanto creer alabanzas, promesas y cuentecillos. Se espera tanto de un juego de muñecas sin guión establecido que no salen las cuentas para salvar el barco hundido. 
Hablamos jugando al despiste. Las cosas pasan a otros y en otros lugares. Nos ahogamos en un océano de mentiras, sin flotador, pero con apostura. Eso sí, la cadena es fuerte y no suelta a ninguno. Todos poso de sueños, sin fuerza ni  trazas de esfuerzo para nadar a una. 

Llegaste a mí sin saber que pedías ayuda. 
Me llamaste "ángel" y te respondí que sólo era una amante de la vida y de su gente y que a todos quería. Sentía tu dolor y lo recibía. Si cada uno de nosotros mirara menos a otro lado y abriera su corazón a la maravilla de la vida, tal vez otro gallo nos cantaría. 
Menos mirar nuestro ombligo. Menos soñar imposturas. Es el amor el que habla con la única verdad de testimonio y vida. 

Con las manos abiertas, cálida la mirada y la palabra escrita, atravieso la distancia y acudo a la cita. 
No estás solo, tienes a alguien que te ayuda. Duerme tranquilo porque he encendido la luz de tu mesita. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1_DaDg3gmp0Xwvw8ubW6Hon11O7aPnigN

domingo, 9 de agosto de 2020

EL ALMA


Cuando los añiles caen en picado al mar, 
alzando las gaviotas el sueño de la noche,
lame la orilla el espejo del dorado que juega con la sombra del bostezo. 
Plañe mar y cielo un vuelo plácido,
la sirena del adiós advierte,
no hay vigilante que ate y observe,
libres  somos de lienzo y escenario. 

Allende los mares, bajel que surca bravío y contenido,
navegando van mis ardores de pétalos florecidos. 
Marca la estela, huella de pan y vino,
Riendo los delfines, cola de largo recorrido. 
Flotan mis sueños, iza la vela,
al viento le digo
-¡Estoy viva!-
de barlovento sopla un aire bendecido. 

-¡Viva!-
Responden las gaviotas,
de nube el pico, dulce y rico. 
Reseñando historias de bailes y giros. 
Aletear de ruegos directos,
llegan rasgando el cielo,
cabalgando el rayo que cruza
el corazón partido. 

Caen los añiles,  creando ondas de colores,
azul, verde, turquesa,
durmiendo la melodia suave 
de un ocaso gris que se cierne. 
Se descubre el alma, 
ufana y hermosa,
languidece el día,
el bajel cruza la línea,
el espíritu lo alcanza y 
desaparece. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1ARNL1lB2XqEBQh3FUJDpQlJqP626JEgl

sábado, 8 de agosto de 2020

ANTONIO, MI MARIDO


Nadando en el acuoso mar de tu pupila. Adentrándome en las corrientes de tu frío que me envuelven y atenazan. 
Silente marco de hielo que corre y alcanza, 
Siberia de mis músculos, vistiendo de curtidas pieles, gasolina que me transporta, azuza y adelanta. 
Perdida en tu cielo, esperando el clarear del alba. 

Buscando la orilla de la sonrisa de tu alma. 
Bostezando el sol palabras cálidas. 
Amanece el baile de nuestra mirada para florecer el nenúfar que te entrega mi yo enamorada. 
Barrunta el viento, sortilegios del sueño lejano, 
ya despertaron tus ojos amados. 
El frío de la cárcel que te separó de mi lado, regresa con tu piel de amante enamorado. 

Abrazo tu respirar profundo para no perder la candidez de tu tacto. 
Pegadita a tu cuerpo,
¡cariño, cómo te amo!
Conviertes en vapor el impulso del aliento que te comparto. 
Haces malabares con mis sueños dorados,
acudes a la cita de mi corazón rendido a tus encantos. 

Nadando en el acuoso mar de tu pupila. 
Bañada de coral, espuma de caricias. 
Acudes a mi llamada, compartiendo estela onírica. 
Vagabundos del cielo,
amantes de fuego en la hiedra de mi vida. 
-Esposo- te dije un día. 
Lloran mis ojos la felicidad, transcurridos 30 otoños de hoja caída. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1VQxXELzQ3_CpK9iOrK4vhidkpQIRv0wp

OBSERVO


¡Hijos del mundo!
A esas flores humildes de color pastel y saludo mustio. 
A esas miradas dolientes rogando un mendrugo. 
A esos niños del hambre y del descuido. 
A mis niños amados, ruego refugio. 

A esos corazones solitarios,
impregnados de olor a agrio. 
Cenicienta su faz, 
achicados sus ojos cansados. 
Peregrinos de hospital,
olvidados en esta pandemia cruel,
silenciados. 
A ese, mi grupo,
les  animo a forjar una cadena 
de arrope y cariño,
palabras amables que enciendan
la terapia de la alegría
y el optimismo. 

A nuestras canas veteranas. 
Padres y abuelos resilientes,
sabiduría y mimo, 
mártires de un destino 
que llena de espinas 
la rosa roja de nuestro instinto,
les tiendo mi mano
forjada con todo el amor 
aprendido. 
Les ofrezco mi escucha,
pan divino que alimente 
la soledad del miedo y el olvido. 

Maldito virus, 
mil veces maldecido 
y escupido. 
Llegaste ronco y escondido 
para vapulear nuestros sueños
y reducirlos. 
Risa de hiena, fuego encendido,
depredador y carnicero,
del demonio consentido.  

Llegará el día del dichoso
exorcismo. 
Crujirá tu vientre el veneno 
esparcido. 
Cantará la alabanza
un día bendito,
amaneciendo la dicha,
cabalgando el rayo 
de la esperanza,
riendo el triunfo,
trabajado, esculpido,
ansiado y por fin parido. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=14_OELTH4kc8iRPBwZnA2P3gyDiNgelkS

viernes, 7 de agosto de 2020

MIS LÁGRIMAS

Llora el sol que fue luz y vida su ocaso tambaleante cuando la luna ya no le mira. 
Las tinieblas de una despedida que vuelve y vuelve, cien veces repetida. 
Un adiós de cristal acuoso derramándose por la escalera maldita. 
Tu fuego en mi espalda, rosa encendida,
aquella flor que me regalaste un primer día. 

Se desliza el deshielo por la loma abrupta. 
Caldea el día un aroma de verde,
transcurridos los años de regaliz y ternura. 
Mi vida se convirtió en un lienzo de verdad absoluta, amor y entrega a mi chico de la vida. 
A mis flores, blancos pétalos que escriben mis días. 

Un transitar por los sueños,
remendando alguna pesadilla que viajera y alcahueta intenta empozoñar 
mis alegrías. 
Esas estrellas que brillaban en las noches compartidas son las mismas que me guiñan sus ojos y me arropan con su fantasia. 
Ese humo que me diste de forma gallarda y exquisita ya no nubla mi mirada, forma parte de la estela que me guía. 

Llora el adiós una despedida. 
No miré hacia atrás y tatuadas llevo tus pupilas. 
Ese silencio tan tuyo cubriendo el temblor de mi cuerpo tan amado por tus manos queridas. 
Han caído las hojas de meses y años, rendidos sus días. 
Se resbala una lágrima por mi mejilla. 

Claudia Ballester Grifo


RESILIENCIA AMIGA


Llegaste a mi mañana húmedos los ojos y con la risa de alma. 
Rozaste mi espera con el trino de tus ganas,
compartiendo conmigo un río de amapolas,
sorbiendo de besos un millón de esperanzas. 

Llegaste de puntillas,
encontrándome de espalda. 
Silente, pausado, 
dominio de escena y calma,
pluma flotando en el agua,
impermeable y ligera,
sin hundirse nunca por nada. 

Llegaste sin iniciar el camino,
te inventé en mi cuento
de hadas. 
Presentí el escalofrío de tu cuero,
al crear un aroma 
que plasmara el bello
sentir de tus encuentros
en esos minutos que 
me regalas. 

Llegaste y te quedaste
para sentirme viva 
con el arrullo de la palabra. 
Me tocas con tus emociones,
me besas con la ternura 
del silencio adornado 
por el suspiro de la magia. 

Envíame tus mensajes,
los convertiré en paloma blanca,
acariciaré su torso,
seré refugio de sus alas,
lloraré su cansancio,
intentaré ser cascada. 
Dicurrir de agua fresca
que te envuelva y bañe
el sudor del miedo y
la desesperanza. 

A UN AMIGO. 
Claudia Ballester Grifo



jueves, 6 de agosto de 2020

DIBUJO


Déjame que te dibuje con mis pensamientos,
avanzando hacia mí con el donaire y el encanto de una melodía tierna que se asienta en mi regazo. 
Negro el cabello, chorro de noche
que azuza el misterio de esos ojos de fuego. 
¡Ay, tú sonrisa! 
Nenúfar que se abre inmaculado y jugoso. 
Agua de mis días, sed de mis adentros. 
Sol que ilumina cada paso reflejado en tu rostro. 

El susurro de tus intenciones me conquistan el entusiasmo. 
Magnético me seduces y rendida alargo mi mano. 
Se besa la piel sabiendo a arándanos,
tiznando de rojo la tersura de los labios,
amando la miel que destila el goce ansiado y esperado. 
Riendo tu risa, amado, 
cuando cabalgamos las estrellas y despertamos del cosmos agujeros llorando aros helados. 
Se deshace el sentido ebrio y sofocado,
desmayando el cielo tocado con las manos. 

Déjame que te piense con el halo de las estrellas intuyendo tu camino. 
Huellas livianas que se alejan de mi dicha,
despertando un amanecer nostálgico,
cincelado el sudor de tu dibujo. 
Sabe mi boca a brisa y delirio. 
Me arde el corazón de lleno y abastecido. 
Rebosan mis arcas, 
pesado mi barco, 
el alma de ancla. 

Déjame que te sueñe y vuelve, 
amado,
antes que bostece el día,
rinde la noche. 
La luna testigo
cierra los ojos. 
Amáme hasta el alba,
le regalaremos el sol
para que bese el azul
de su aura. 

Amado mio,
deja que te invente. 

Claudia Ballester Grifo.

https://drive.google.com/uc?export=view&id=183asJAJHcbYDzfO5QVaW9F9ZfWzy3urO

TRISTEZA


Llora la niña lágrimas en cuerpo de añada curtida. 
Se vislumbra la añoranza de una cuna de dintel blanco, 
dorado en el ribete de su cariño. 
Mullido colchón de pluma 
y alivio,
sábanas de algodón, 
abrazando sueños, lidiando
cuentos e historias
de mil desafíos. 

Lloran los ojos de una mirada
perdida en el tiempo,
olvidada en el fondo,
descuidada en el sopor
de un mediodía de agosto. 
Se abraza su cuerpo,
responde el arco de su figura,
en posición fetal,
sola con su amiga. 

Soledad aliada, 
tantas veces pedida,
más de una rescatada. 
Vuelves con mi presencia
lesionada, 
con tu pañuelo claro,
secando humores negros,
aliviando melodías amargas,
rictus y sinsabores. 

Soledad amada, fiel y constante,
presta a mi llamada. 
Testigo cierto de mi sentir,
luz en la tórpida noche. 
Mimo de pequeña, arrimo
y consuelo. 
Beso en la frente,
del que sabe a bueno. 
Plácido el sueño, hidratado 
por la lágrima que cae 
en el suelo. 


Claudia Ballester Grifo.

LLORA EL VIENTO



Quiere llorar el viento
 unas lágrimas 
que no puede. 
Se seca su garganta por el Eolos, torbellino 
de masa y fuego. 
Turbulencía en el negro de su cetro,
deshidratada el alma, 
estrujado su encuentro. 

Quiere llorar el viento 
cruces de sarmiento. 
Ramas arrancadas, troncos
y miedo. 
Derramar tórridos amaneceres
y oscuras noches,
despertando de la lluvía
que absorbe océanos 
de sinsabores. 

Corren las nubes, 
arrancado su lecho,
gimoteando  perdidas,
rezando un ruego. 
Alcanzando las cimas
de bellas ensoñaciones
para besar su loma y derramar
canciones. 

Entrará el día con su banda 
de ilusiones,
sacando espinas de bellos
ruiseñores. 
Extrayendo la espada
de Damocles,
clavada en el pecho,
sellada por mil señores. 

Acallará el viento mano amiga,
recreando un nuevo cuento
que hable de poesía
libre, cabalgando por lo eterno. 
Humilde y sin cadenas,
hermoso cabello suelto,
riendo sus bucles, sin peso,
bajel surfeando 
mar adentro. 

Claudia Ballester Grifo

domingo, 2 de agosto de 2020

SIEMPRE TUYA



Respeta el silencio
para que hablen los gestos.
El hechizo de los ojos que se miran,
las palabras de los besos.
La miel que respira
el contacto de tu piel con
la mía.
La electricidad que nos sorprende
en cada explosion de la risa.
Nos conquista la fuerza,
la intensidad del vendaval
que nos íntima.

Desgarro tus sueños
con hermosas caricias,
sedienta requiso tus intenciones
y fantasías,
cosiendo retazos de mi locura
para componer el puzzle
de aventuras conjuntas.

Mis manos en tus rizos,
mi alma abrazando la tuya,
el espíritu de nuestra ansia,
blandiendo la rosa roja,
única, sin espinas.
Tú, jardinero de mi vida,
te ocupaste de quitarlas
una a una.

Claudia Ballester Grifo.
LA SIRENA.

Te voy a contar un cuento.
Es de un ser fantástico.
Se mueve con escamas,
de plata, bruñidas, tornasoladas.
Sus rizos naranja,
jugando con el coral
que perifolla su rostro de luna.
La sangre de sus labios,
magnetismo de vida,
manantial dulce del marinero
cuarteado por la sal
y el viento.

Encandila con su melodía.
Hechicera de la noche,
juguetona y tentadora por el día.
Corazón omniponte,
abraza y mima.
Se cuela en tus fantasías,
puebla tus sueños de mimosas
y orquideas.
Alegra con su música,
la ahogada monotonía.

Los niños la adoran,
los mayores esperan su compañía.
Los jóvenes la ven en el
amor de sus días.
Es la sirena que tras años
de sequía vuelve al mar
que le da la vida.

Ella, melosa y complacida,
recibe el cariño que de vuelta
se le  prodiga.
Mar de encuentros,
océano de fantasia,
el amor viste de azul,
la sal perla de estrellas
la luz que nos guía.

Claudia Ballester Grifo.

sábado, 1 de agosto de 2020

BAÑO DE OCASO.

Hoy he ido a la playa.
Guardo los espacios.
El sol bosteza tibio, mirando la montaña,
soñando sus lomas y su cuna.

Hoy me he sumergido en sus aguas.
Plasma bendito, compartiendo
sus sales y sus gracias.
Sintiendo el flujo moldear mi fugura,
abrazar mis ganas.
Hermosa su mirada, cristal limpio
que dibuja el fondo de concha y nácar.

He respirado su brisa,
empapada de luz y magia.
Regalados mis ojos con alguna vela
surcando su línea amada.
Rendida a las gaviotas
que me miraban,
curiosas volando, tocando el filo
de mi llamada.

Me he reunido con el tesoro
que más ansia mi vida limitada.
Gravitando sin dolor, sin peso,
estirada y relajada.
Recomponiendo el puzzle
de circunstancias ajadas,
una con el medio,
infinita en la nada.

Las olas besando la playa.
Lamiendo las voces de niños,
algarabía de inocencia perlada.
Muriendo el día para versar
la luna con todo el hechizo
que regula su luz azulada.
Plata en el rizo del mar
que me envuelve y me salva.

Claudia Ballester Grifo
1 DE AGOSTO.

Llama la alegría a repique de campana.
Se oye la música muy adentro y directa.
Habla su melodía de nubes abiertas,
esparciendo sus grumos de forma caprichosa.
Huele el café a rico alimento. Embriaga los sentidos,
calma el apetito despierto.
Se deslizan las ganas cautelosas, alargando sus lenguas,
lamiendo el resto.
Huele a nuevo. La hierbabuena de la noche duerme
sus horas y la mañana entrona su puesto.
Se asoma el sudor prometiendo el sopor de una calma
cálida y el mínimo esfuerzo.

La chicharra plañe su concierto. Amanece el uno de agosto.
Pizpireto y ufano. Sol español temido y adorado.
Repica la alegría por asueto y cuidados. Es menos calor el que
ahoga con el mar por escenario.
Se remoja el termómetro aliviando un mercurio oxidado.
Canta el agua su sal, plagia notas repetidas por años.
Se zambulle la evasión de una primavera carcelera,
 libres de mordaza,
liberados de pecado.

Somero sueño de libertad. Espejismo de arenas claras
invadiendo un mundo de enojos.
Navegando el sol con su velero, rielando mar en su lienzo.
Espejo que refleja los anhelos de un poeta que resuella
en su mirar receloso.
Las musas traen soplos de brisa.
Hermoso, hermoso el estreno de agosto.

Claudia Ballester Grifo