sábado, 16 de mayo de 2020

PAN Y VINO.

¡No! No tienes la culpa.
Derramas los polvos blancos,
inundas la espalda que no mira.

¡No! No tienes la culpa.
Soy libre para escucharte,
pero emborrachas mi libertad,
cubres de noche
mi ira.

Propaganda de marioneta,
rictus hermético,
flojo, química pura.

Veleta de sueños que orinas.
Personaje público,
escrito de miserias, bulos de vida.
Un sí pagado, pleitesía.

Surco los huracanes,
nado en tifones,
castigada sin postre, vomito.

Puedes no compartir mi idea,
pero únete a mí si tienes sangre.
Si te cruje la libertad en las venas,
Siente el latir de mi pulso salvaje.

Gobierna si puedes,
pero da luz al pueblo que se dobla.
Abraza a tus hijos, sepulturas llenas.

No olvides que eres el pan,
la copa de vino,
el agua que fluye de la fuente,
la esperanza de un pueblo,
callado y oprimido.

Claudia Ballester Grifo

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