MANTO DE ESTRELLAS.
Estoy enfadada con el mundo. Con el transcurrir de una rutina que vive en falsete y en un respiro que sin ser productivo atonta a la gente.
Respiramos un aire opiaceo que nos sumerge en una realidad paralela de bonanza y siesta.
No somos conscientes de nada. La vida avanza y nosotros a un lado. De paseo por la orilla de un mar salado. Pisando los cadáveres que escondidos no vemos ni penamos.
Se discuten las irregularidades de las residencias. Los ancianos han caído en primera línea de guerra. Que si públicas o privadas, culpa, culpita de ellas. Los cuidadores a punto de la locura, enfermos y agotados. Sin medios y olvidados, no son hospitales, son hogares que los atiende y los cuida.
El vicepresidente y ministro de asuntos sociales se lava las manos diciendo que les dio un dinero que no les ha llegado.
De todas maneras era más urgente enviar medios y un protocolo para evitar el mal resultado.
Se tiran las culpas, asunto para juzgado. Mientras la basura se llena y se desvía la atención de asuntos de mayor calado.
Hablamos de víctimas. No son números ni estadística. Son abuelos y padres que perdemos sin estar a su lado. Siento rabia y miedo de que esto esté pasando. No me creo que nadie se de cuenta del mal dirigir de este gobierno extraño.
Estoy enfadada conmigo misma por digerir tan mal lo que está pasando. Siento que con este asunto se va la vida que hemos mamado. Se van los valores cogidos de un manto, subiendo en peregrinación con las lágrimas que derramo.
Claudia Ballester GrifoClaudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario