JUVENTUD.
A la juventud me dirijo. Esa juventud y adolescencia que es nuestra vida y nuestro testigo.
A vosotros fuertes y aguerridos, atentos, preparados y solidarios. Amigos míos.
Los vulnerables os pedimos un poco de paciencia y buen sentido. A los que debemos caminar por problemas vasculares serios, dejadnos un camino. No és lo mismo caminar un minusvàlido por la terraza con su brazo sostén debido que ver a unos amiguetes cada uno de una casa sentados en sus sillas sin respetar distancias, pero atentos a su móvil.
Apelo a vuestra inteligencia y a ese corazón que entiende de vida y muerte, no te cargues a tu vecino.
Dentro de los vulnerables los hay quien ya lo tenía difícil antes del Coronavirus. Estamos aguantando sin acudir a medio sanitario ninguno. Somos también parte integrante de no colapsar los centros ahora más necesarios.
De verdad, encarecidamente os pido, guardad las distancias, mis hijas están confinadas y no salen. Todos debemos ser conscientes. No es momento de amigos. Hay que priorizar y entender que la muerte visita con mazo fuerte. Por favor, dejad que ande, tengo permiso facultativo.
Claudia Ballester Grifo

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