viernes, 13 de marzo de 2020

CON MIS RESPETOS.
Se quebrantan los miedos, riendo la máscara lo que pena el ánimo.
Resbala un sudor perlado con aroma de alcohol y tos seca que acentúa el riesgo.
Se miran los ojos que no el entendimiento y se extiende la alfombra de chirriar de huesos.

Te dicen al oído sin respetar el metro, que le están doliendo los huesos y tú, te levantas con el instinto del miedo y te vas a una cola para aguantar derecha otro aliento.

Se ponen guantes de látex para tocarlo todo y luego van a la cara, divino tesoro.
No nos ponemos mascarillas porque no sirven y resulta que estamos deshabastecidos porque otros las venden no se sabe por donde.

Hablamos de muertos y de subida en la curva, pero mejor sería hablar de profilaxis y de plan de embestida. A partir de ahora que cada puntal aguante su vela y despuntemos con gallardía.

Nada de ir a urgencias. Es una cobardía y una insensatez de consecuencias catastróficas.
El que tenga tos seca, fiebre y respire con dificultad que llame a emergencias. Tiene que salir de casa con beneplácito médico y una ambulancia.
En urgencias no están preparados para recibir al coronavirus en sus puertas.

Vamos a ser responsables, que calle ya la picaresca. Vamos a demostrar que entendemos de solidaridad y de cosa bien hecha.
Vamos a salir con la bandera del empeño, con la que cuida a nuestros abuelos y a los de riesgo.
Vamos a querernos y en el amor  nos salvamos todos.

Si jugamos a ser listos, vamos a ser listos y que caiga la venda del pánico y la sinrazón por el bien de muchos y no de pocos.
No estamos de vacaciones, no es un fastidio por nada, nos jugamos la vida de los que nos debieran importar más que nada.
Claudia Ballester Grifo

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