EL VELO.
Amiga, la del velo tupido con
fragancia de azucena.
Me acerco a tu intimidad cercana,
rogando por tu experiencia encuadernada.
Amiga de tiempos y espacios,
de pizarras trabajadas
y timbres de patios eternos.
De vuelos de mosca
en cristal de ventanas atrapadas.
Amiga de encuentros,
de tardes y recreos al hilar
de relojes de arena y
sombras en la pared esperando
su sol.
Corazón sin corazón
de alma revestido y pulso
de energía enriquecido.
Cuando tus alas se han quebrado
por derivas del destino
y te perpetuas en las
cuentas de un rosario,
retahíla de piedras
en el camino.
Amiga que absorbes mi suspiro
y me llevas por senderos
en mil sueños recorridos.
Sin coacción ni miedos,
con la paz del saber adquirido.
Sonriente y amorosa,
levantas tu velo y me
conduces contigo.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario