lunes, 9 de marzo de 2020

A MI MADRE.
A mi madre. A ese rayito de luz que se filtró por la ventana que oxigenó mi vida.
A ese último esfuerzo que me impulsó a la aventura y que llenó  de besos mi frente aún húmeda de su sal y su agonía.

A la esperanza de un mañana que promete lo que no sucedió en el día.
A unas miras puestas en la justicia que da el derecho al bueno y al malo se lo quita. Así es mi madre ingenua y confiada, en su mundo puro y de almíbar.

Dulce sentir, amiga mía. Me abrazas en el tiempo, besas mis espinas, dejas que sufra, aunque la tortura la llevas en cal viva.
Me diste libertad en mi danzar por la vida. Me quitaste la venda y me mostraste el mundo para que me lo comiera. Desde tu espera, alimentaste mi coraje y forjaste las formas de mi blindaje. Me diste alas y herramientas para mirar cara a cara al destino y valorar la expectativa.

A mi madre querida, mi querida madre, mi luz, mi guía.
A esa mujer prudente, detrás de pared y moldura. Esa que no se ve, luciendo con la luz del sol y de la luna.
Deja que sea yo la que encienda la vela en este día para decir que ¡ viva la madre mía!
A mi madre. ❤️❤️❤️
Claudia Ballester Grifo

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