jueves, 28 de marzo de 2019

Religión.

La religión apareció por necesidad del ser humano. Nuestra sed de conocimiento y protección  nos llevó hasta los dioses.  Cada religión se ha adaptado a las exigencias de su zona,  respondía a sus necesidades.  Los valores y la ética dentro de la religión  eran muy aceptables.  La culpa de la maldad humana no está en la religión,  está en el ser humano.
Decir que la gente inteligente no es creyente es muy arriesgado. Nadie sabe lo creyente que es hasta que no se enfrenta con la muerte.
Yo,  soy creyente.  No se si soy inteligente pero tengo un hambre de conocer tremendo. Creo en un único dios que es el mismo para todos,  reciba el nombre que reciba. Creo en los valores.  Creo  que hay gente que hace el bien y gente que hace el mal. Yo me apunto a los primeros y si dentro de este grupo hay manzanas podridas se descubren. Todo no es blanco ni negro existe el gris,  existen los matices.
Se está matando en nombre de cosas que no tiene nada que ver con la religión. Se está matando por dinero,  por poder,  por rabias y antiguas reyertas,  por machismo y dominio...  Por tantísimas vanidades  humanas que hablar aquí de religión suena hueco.

11 de septiembre, 2016.

Claudia Ballester Grifo.

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