La tristeza es un estado transitorio necesario. Nos ayuda a parar y a reconocernos. Nos ayuda a replantearnos cuestiones y a marcarnos prioridades. Es un coger impulso para pasar a otros estados que nos proporcionarán equilibrio o un cambio necesario para cubrir expectativas. La alegría y la felicidad se encuentra a un paso. Déjate llevar.
Claudia Ballester Grifo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario