jueves, 28 de marzo de 2019

Neuronas.

Desde el sofá, descansando el esqueleto pero no el alma. Sentando el cuerpo pero no el pensamiento que se revela y se niega a la calcificación más absoluta. Menos mal que las neuronas se regeneran. Agradecí la notícia porque la verdad es que me veía pérdida entre tanta hipoglucemia y deriva.
En la debilidad y la vulnerabilidad, la fuerza. Somos lo que queremos a pesar y por las circunstancias. Somos y marcamos metas y si podemos, tendencias.
Pienso en colores tenues, intensos, glamurosos, englobadores. Pienso en tonos, en matices y sueño con pinturas realistas o abstractas, impresionistas o animadas. Cuadros, tapices que esquemáticen lo que se ve y se esconde. Resumen de diálogos y compendio de tertulias. Verborrea y sentimientos mezclados y encontrados. Todos unidos por las ganas de entenderse y un poder fiable de hacer lo inteligente. Y, si no es posible que el amor abrace viejas limaduras y cicatrices emocionales y de mucho sentir.

Claudia Ballester.

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