domingo, 31 de marzo de 2019
Banalidad y vanalidad
Te tiras al tórrido asfalto. El calor derrite el alquitrán en las fosas nasales agotando las energías aún mañaneras. 33 grados de sol naciente presagia chicha calma. Sola con tus pensamientos y la plaza llena. Muchas mentes unidas en un colector común de sabiduría rancia. En lo rancio está lo bueno, lo pasado de bueno, lo que perdura por sus resultados. O se echa a perder o gana en su tiempo. Si le falta ventilación le abrimos el balcón entero. Es de sobrada sapiencia que el poso y el rescoldo es lo que queda de la excelencia. Utilicemos lo que sabemos que la juventud ya lo airea y lo mejora, si puede con su frescura y fuerza entera. Gocemos de lo aprendido. Leamos y concurramos en tertúlia abierta. Disfrutemos de lo que tenemos porque otros han luchado, han llorado y perecido para que paguemos con banalidad o vanalidad. No trivialicenos ni creemos un vacío en el marco de un lleno. Vamos a sumar y encontrarnos. Por favor, no peleamos.
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