No permitamos que se nos ofenda. No somos el espejo donde se reflejan las frustraciones del otro. Somos su pareja, su igual. La persona que los escucha y les da cariño. La persona que les quiere y se preocupa por ellos. Esa persona que ese día, enamorada, dió el sí al desinterés de ella misma por el interés del otro. Esa que susurra en su oido palabras que lo eleva a los altares.. . Esa, no merece la indiferencia del cobarde. Detrás de un buen hombre siempre hay una buenísima mujer. Las malas mujeres se rodean de chulos que las chulean, de maromos duros que las vejan. Hay malas mujeres? O por el contrario son el producto de admiradoras de retratos de Dorian Greys?
No permitamos que se nos ofenda. Somos mujeres.
Claudia Ballester Grifo.
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