Los hombres no matan a las mujeres. Son los delincuentes los que lo hacen. Los frustrados que no saben controlar sus emociones. Los violentos que no se quieren ni a ellos mismos.
Me da igual el nombre que le queramos dar a esto. Los matices de violencia de género, violencia machista, odio a la Mujer... me da igual. Toda violencia conlleva un odio, un descontrol que se da en todo el Mundo, no sólo en España. Solucionemos está delincuencia tan atroz que tenemos dentro de casa por lo que la hace más brutal.
Paseando por la playa del eurosol de Benicassim vi a una gitana rumana vendiendo bebidas frescas. Un chico inglés, rojo como una gamba la miró con desdén y le dijo en un español con acento que él no atendía a animales. Qué creéis que va a salir de ese tipo. Un amante padre de familia? Lo dudo.
Resurge el individualismo. Nos creemos dioses, superiores a los demás. Se nos educa entre algodones y sin tolerancia a la frustración. Los avances tecnológicos nos acercan a todo con rapidez. La paciencia es un valor en baja. Queremos las cosas "ya" y nos creemos con derecho a todo. Si no sabemos canalizar nuestras emociones fracasaremos y el fracaso lleva a la ira, al sentimiento de por qué a mí si yo me merezco lo mejor.
Actuemos. Algo estamos haciendo realmente mal.
Los hombres no odian a las mujeres. No me lo puedo creer. Son padres, amantes e hijos. Son los delincuentes los que amordazan y pagan sus miedos e inseguridades en la que creen bajo su yugo. Y, lo creen porque son imbéciles. La educación es la base de todo.
Claudia Ballester Grifo.
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