jueves, 28 de marzo de 2019

La sombra

Se ensombrece el día. Un día que amanecía prometedor y soleado. Vamos a pensar que sigue prometedor y favorecido por la ambicionada lluvia.
Líquido humilde pero caprichoso,sin amiguismos ni sentido de la justicia. Lágrimas del cielo ansiadas y queridas,casi robadas que no entienden de necesidades ni de escrituras humanas.
Sosiego del oro líquido que repiquetea en el alféizar de la ventana. Calma alada, rin tin tin de la música solfeada. Ríen los ángeles mientras se asan las castañas, llega el otoño y el abrigo nos alcanza.
Así es la política que nos embarga. Sentir de pueblos, sensibilidades enfrentadas. Todo es entendible si se profundiza en las vidas encontradas. Clamor del pueblo, sociedad enfrentada. Heridas abiertas, lamidas y relamidas  pero sin cicatrización clara. Con el corazón no vamos a solucionar nada. Sociedad dividida con un pulso a una sensibilidad profunda e innata. Necesitamos del método científico y, tal vez, de la vara de la justicia que aporte equilibrio y calma. Los límites y las normas sujetan al adolescente en su coqueteo con la vida y la madurez,así mismo, es la luz que conduce en tiempos de zozobra a las masas a una salida digna y tranquilizadora.
Empecemos de  nuevo y retomemos las ideas, claras y limpias y, sobre todo viables.
Partamos de un punto de inflexión y meciéndonos en el agua calma, con los colores que embriaguen nuestra alma, busquemos sosiego en la que consideramos nuestra casa.
Podemos salir reforzados de esta aventura tan preparada pero precipitada. Podemos salir reforzados si aprendemos a que la legalidad de unos y otros debe ser la misma ley para todos. Tenemos una constitución y jugar al escondite puede alargar un juego que al final se convierta en una tragedia.
Mientras esperamos a que llueva, riega la tierra las lágrimas de los que sentimos, callamos y esperamos a que esto se resuelva.

4- noviembre, 2017

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