NO, SIN TÍ.
Perfilé tu hermosa cara con mis dedos danzarines.
En medio de la magia de un halo de luz bostezando entre las nubes.
Deshaciéndose la ternura en un mar de chispa cristalina, mecido a tus encantos, lecho de tus matices.
Se deshacía tu imagen, liviana, holograma que seducía la ola en su baile de zíngara.
Se discurría entre mis manos, riendo los cascabeles de su cintura.
Cabalgando su lengua dorada, besando el azul de su pupila.
Alejándose de mi anhelo, manos perdidas en el trazado que se diluye.
Se arruga tu mirada, se funde la sonrisa, se traga un "te quiero" que mi pluma ahoga en su tintero.
Sella el mausoleo la rosa roja de mi desespero. Encerrado tengo al objeto de mi deseo. Al amor en su estrella, pero no al alazán de mis sueños que a galope tendido se alejó de la perla de mis dedos.
Frágil lienzo en que me uní a tu verso.
Jugaron las palabras sus vacíos y sus huecos.
Revolotearon socarronas tu fuerza y desenfreno. El ánimo de tus bríos que no puedo seguir ni de lejos.
Baja tu mirada y devuélveme el beso, ese suspiro celeste que prendí en tu pecho.
Ese hálito de vida, misericordia de mis adentros, que se ahoga en una lira, melodía de los cielos.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario