AQUÍ.
Me pierdo en la laguna de tus ojos. Se abren ante mi como dos luceros. Acuosos y brillantes derritiendo la llama de mis desvelos.
Cortas mis preguntas, mesurado su tono. Comedida su ansia, murmullo de amor, invitación a un mirar más bello.
Caricia en la distancia, respetando tu cerco. Tú pones la distancia, yo avanzó con tiento.
Qué le pasa a mi niña que se hizo amante del sueño. Se le pegan las sábanas y la mañana se pierde su vuelo.
Bosteza a mi llamada y duermen sus ojos, la pesadez de sus miras silencian recuerdos.
Qué le pasa a mi niña que maduró sus tiempos. Dibujando diálogos, acercando amigos, racimos nuevos.
Cabalgando las manecillas de Cronos,rasgando la tiniebla del minutero loco.
Qué le pasa a mi niña, dueña de corazón y vida, por entero.
Adolescencia cautiva de impulsos y temores. Sin previo aviso, hurta a los hijos por mil razones.
Laguna de tus ojos, amor de mis amores. Aquí estoy, hija, para cuando necesites mis intenciones.
Aquí... Mi sonrisa abrazando tus temores.
Aquí... Belleza, corazón noble.
Aquí... Hija mía, tú sabes dónde.
Claudia Ballester Grifo.
Dibujo realizado por mi hija Lidia.


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