Quiero reivindicar la expresión del alma.
Ese gorrión pequeño y humilde que entreteje su nido y vuela acercando distancias.
La poesía es puro sentimiento.
Sus alas se alzan elevando murmullos y cantos que nos alcanzan y abrazan.
Lo bueno de ello es que no hay cárcel ni barrotes que impidan su aliento,
llega y llega... Nos va envolviendo.
¿Quién osa poner barreras al viento?
¿Quién levanta muros al sentir del estremecimiento?
¿Quién apaga la luz de la verdad y el entendimiento?
¿Es la poesía un veto para el discapacitado?
¿¿Quién pone la camisa de fuerza a la sensibilidad vestida de verso??
No puedo creer que se desluzca el verde por perder la esperanza.
Que el azul del mar naufrague en un gris cielo.
Que se ahogue la fantasía por no tener un soporte que la asista.
No puedo creer que para hacer poesía se necesite, ver, oír o
unas largas piernas de equilibrista.
Quiero pensar en una mariposa divina.
Sus alas se abren bizqueando bellos dibujos de color y armonía.
Cae el oro de su purpurina, creando destellos de luz, subliminal de apoyo y empatía.
Quiero pensar que la poesía nos hace libres de ataduras.
Quiero volar, ligera como una pluma.
Quiero sentir que libre de cadenas y torturas,
crece el sentir del gorrión en su agonía.
Sin explicación ni galimatías,
hondo muy hondo,
profunda expresión de vida.
Claudia Ballester Grifo
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