domingo, 11 de octubre de 2020

ESPERA



Se deshacen los rayos infiltrándose en los capullos más tiernos. 

Sonríe un padre sol a sus retoños más pequeños. 

Son los hermanos protectores los que apremian sombra e hidratan sus yemas surgentes. 

Buena imagen reflejo de cariño, caricia de amor fehaciente. 


Sonríe la magia y lleva de la mano al algodón por blando. 

Dulce muy dulce, rosa y meloso, pegado al labio del que lame aliviado. 

Pegajoso y fastidioso, pero reclamado. 

Recibe el acero socavado de los que no comprenden  o envidian su carisma solapado. 

Brilla con purpurina vieja,

los brillos no son lo suyo,

pero su luz se encera y eclipsa sin dar la vuelta. 

Espera en la esquina un fulgor de candela somnolienta. 


Valor de puño abierto que no aprieta. 

Sonríe a la calumnia, 

estrecha la mano de quien con cautela llama a su puerta. 

No siempre lo dulce sabe a belleza. 

las circunstancias visten de raso un patrón de seda. 

Qué pena que lo bueno, a veces se entierra. 


Prudencia y paciencia, 

el sol luce para todos y se estira el que aprieta. 

Hacia arriba compitiendo,

estilizada y abierta palmera. 

Son sus frutos dádiva,

alimento de libre iniciativa. 

Unas veces cae el regalo,

otras veces la fatiga busca más arriba. 


Claudia Ballester Grifo



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