sábado, 24 de octubre de 2020

DESPACIO, MUY DESPACIO



En el lienzo blanco de mi vida escribo suspiros y flores. 

Alegrías y nubes,

panal de miel e ilusiones. 


Caudales de ríos recibe mi mar,

vibrantes sonrisas que se acercan,

guijarros del camino que se arremolinan,

poso de fondo que la esperanza cimenta. 


Arrullo calmo de la fuente que discurre. 

Llama el agua fresca, cristalina, somnolienta. 

Y voy hipnotizada a beber de esa boca,

imán que me provoca. 

Y voy, estoy yendo, me tienes,

ese dulzor lo compartes y me llega. 


En el cielo omnipotente, el trueno ruge un lamento. 

La tormenta renace un idilio de fuerza y artificio. 

El relámpago yace intermitente

en el desmayo de un vahído. 


Visto de luna clara para que mi sol me posea. 

Grande en la naturaleza, pequeña alma de vuelo rosa. 

Despacio, muy despacio mi boca y tu boca. 

Despacio, muy despacio, un amor maestro, naturaleza y más allá del infinito... Una margarita deshojando sus hojas. 


Claudia Ballester Grifo

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