EL CICLAMEN.
Os presento a mi ciclamen. Y vosotros pensaréis, ¿Qué hace a este ciclamen tan especial?
Está plantita que nos enseña una tímida flor, tiene dos más escondidas en su interior. Están acurrucadas esperando desperezarse al sol.
Es una superviviente. La sacamos al balcón para darle una oportunidad. Se encontraba en unas condiciones deplorables de ruina total. Una floración excesiva había agotado su energía y la había comido literalmente.
Se transplantó. No dábamos un céntimo por su vida. La mimamos. Pulverizábamos sus hojas. La manteníamos al lado del tubo de conducción de agua caliente para pasar el invierno y sobre todo le dimos la luz del sol y el agua de lluvia.
Le dimos la oportunidad de sobrevivir. Le dimos cariño y paciencia, ella hizo todo lo demás.
Aquí la tenemos, agradecida y restablecida.
Así como una planta, como cualquier ser vivo somos las personas. Una palabra de aliento, una mano tendida a tiempo, una sonrisa, eso amigos nos da la vida.
Muchas gracias por vuestra atención. ❤️
Claudia Ballester Grifo.

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