Comentario que hice hace tiempo y que he rescatado. Sigo pensando lo mismo. ❤️❤️❤️
Mi marido y yo disfrutamos mucho de su compañía. Hacemos muchas cosas juntos. Senderismo en la montaña, excursiones. Lo pasamos de lujo en la playa cargados hasta los topes. Conversaciones en la mesa. Chistes inventados y aprendidos y muchas risas. La mayor tiene novio desde hace 17 meses, un miembro más para los juegos. En verano disfrutan los tres con amigos de todas las edades jugando al escondite y demás mientras mi marido y yo paseamos por el paseo del Voramar. Pensamos en conjunto, somos una piña y estamos felices. Mis hijas en los estudios son sobresalientes y mi marido y yo nos sentimos muy agradecidos a la vida que nos permitió adoptar a estas bellezas cuando sólo tenían 10 meses. Desde pequeñas hemos hecho escenificaciones de teatro con ellas, juegos plásticos y de montaje. Jugando con ellas con sus juguetes e implicándonos en todo lo concerniente a su educación.
Hemos buscado conchas en la playa y fósiles en la montaña. Siempre se podía aprender de todo. Vegetación, fauna de los lugares recorridos. Hacíamos un cayado con ramas secas de los árboles y a andar. A mis hijas les encantaba buscar rovellons con su cesta y su navajita.
Con esto quiero decir que todo el tiempo disfrutado e invertido en los hijos tiene la ventaja de hacer crecer a la familia en armonía. En casa el "te quiero" es algo que fluye y se dice con normalidad. Mis hijas conocen los límites, la disciplina es importante pero una vez las normas están claras siempre hay un punto de referencia que las hace sentirse seguras.
El secreto es amor. Queramos a nuestros hijos y asegurémosnos que a ellos les llega. Hay que escucharles y atenderles. Que el tiempo que se comparta con ellos sea de calidad.
Claudia Ballester Grifo

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