Entrar en tu sueño es profundizar en el alma,
un camino desconocido,
de la mano,
como una guirnalda en el corazón de una adolescente enamorada.
Disfrutar de un segundo de tu placidez amada,
escuchando el pulsar de tu descanso en una noche de cintas de plata.
El velo de tu reposo deja un reguero de tinta por si acaso,
sabes que incursiono,
sabes que te busco en tiempo y espacio.
Encuentro un mensaje de oro y estaño,
hilvanando letras, apretando versos escanciados.
Sonrio a tu propuesta de enamorado.
Aprieto mis labios hipnotizados,
un beso de tu boca,
un beso de miel ansiado.
Duerme plácido mío,
duerme mi sol idolatrado,
sueña bonito para despertar ilusionado,
para sonreír a la vida que te está amando,
para vestir de fiesta los años penados.
Duerme, cielo mío,
tu sueño voy velando,
acunando tu frente, besando tus labios,
abrazando tu cuerpo,
siénteme... Estoy a tu lado.
Entrar en tu sueño es provocar una tormenta eléctrica,
bucear en un océano de coral y madreperla,
jugar en un parque de relucientes columpios,
un atrás en el agujero negro para encontrar tu puerta.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario