Ea, ea mi niño,
ea, ea que duermes entre flores;
suda tu frente blanca,
tus ojitos son dos clamores.
Sueñas a ratitos campos de colores,
en duermevela febrosa,
ea, ea mi niño,
mi mano descansa tus dolores.
Una cucharadita de amor en la mañana temprana,
cuando despiertes de tu mal rato,
mi sonrisa te acompaña.
Ea, ea mi niño,
que no pasa nada,
que este jarabito es dulce como la melaza.
Tu sonrisa desprendida me regala
la risa de tu encanto descansando en mi plegaria,
ea,ea que a mi niño no le pase nada.
Ea, ea que corre el agua fresca
y el sol se derrite de ganas,
que se abraza el día hermoso a una noche de luna plegada.
Ea, ea mi niño,
ea,ea... El cansancio se ha ido
con el primer trino de la primavera,
con el primer rayo diáfano que se descuelga por tus expectativas buenas,
la ilusión de un nuevo día,
un horizonte de belleza placentera.
Ea, ea mi niño.
Ea, ea.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario