lunes, 12 de agosto de 2019

Trópic


Tras la dulce trasparencia del cristal
veo reflejada tu imagen.
Esa silueta vivaz que reconocería
 en cualquier parte.
Esa estática pose, ese estar
salvaje en medio del pasaje.
Aislado en el espejo de grandes
vidrios la estancia llena.
Apoyado en la barra,
jugando con la copa,
inmerso en mil ideas vagantes.
Música a media voz,
visiones vibrantes.
Encuentros inesperados,
 de largas esperas hilvanados.
Se cruzan las miradas,
se impregna el espejo de otra imagen.
Enlazas las manos, ya no vagas lejos.
Te he encontrado y me mezclo
 contigo en el paisaje.

Claudia Ballester Grifo

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