Carta a mi maestra.
He tardado mucho tiempo en decírtelo, toda una vida. Podías intuir mi agradecimiento. Te decía que eras la artista, la artífice de mi inclinación a la lectura y la escritura. La mano que llenó de teatros y poemas mi andadura. Hiciste el prólogo de mi libro, henchida de orgullo y alegría. Disfrutaste de mi libro y para mí fue uno de los mejores regalos que me hizo la vida.
Tus ojos cansados, por algunos atardeceres de otoños largos. Esa mirada lánguida que despierta como la de una niña cuando se te habla de literatura. Despiertas mi más honda ternura, mi maestra querida. Esa fuerza que tú tenías, que aún está latente, pero escondida. Te refugias en los libros y te enfadas con la manipulación y las injusticias. Bulle la sangre en tí y es que maestra, la docencia es tu mal endémico y ejercerás mientras vivas.
Confíaste en mí y me diste oportunidad a pesar de alguna fechoría. Me miraste seria y el mundo se hizo añicos a mis pies, maestra sentida. Una y ninguna más, me quedó claro aquel día. Jamás he dejado de ser disciplinada, estudiosa y con hambre de aprender para y por toda la vida.
Quiero decirte en mi edad adulta que aquella niña de catorce años te rinde homenaje en este día. Fuiste el cartabón y el compás que dibujó mi armonía. La paz de mis sentidos, el rumbo que tomar en esta vida. Señalaste un punto en el mapa donde hallé mi forma de expresión, esa escritura que sale de lo más recóndito del alma, escondida y no lo sabia.
Tú ilusión contagiosa sembró en mi la semilla haciendo a esta niña feliz, mi maestra querida.
Quiero que te sientas hoy la protagonista. Me diste el oxígeno por el que respiro hoy en día. Me diste las herramientas para, a pesar de los azares de la vida, oler a rosas y dibujar margaritas. Vivir en colores y rebujar en estrellas nocturnas. Dormir en la cuna de la luna y pasear por las estelas de los sueños para abrazar tu amor, tu profesionalidad, tu buen hacer, maestra mía.
Claudia Ballester Grifo
Para mi maestra. Doña Ana. Te quiero.
(Ana Maria Martinavarro) mi maestra y la de muchos.
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