lunes, 12 de agosto de 2019

A mi amado

Se levanta el Ave Fénix,
esplendoroso resurgir de sus cenizas.
Ave mitológica por excelencia,
estela que surca el firmamento lleno de vida.
Me acojo en su luz y me identifico con su figura.
Y ante el descubrimiento hecho,
evado la envestida.

Me refugio en los ojos dulces
que pude amar dos días.
Me refugio en palabras gratas,
que susurraste como melodía.
Me refugio en tu persona,
cuerpo que yo abracé en su día,
Tan sólo puedo decir,
Que eres para mí poesía.

Mirando a través de la ventana,
Vivo miles de ensueños.
Ensueños que despiertan mis sentidos,
haciéndome vibrar de nuevo.
Conocí unos ojos sonrientes y afables
que llenaron de calidez mi soledad.
Unos ojos que penetraron en mi alma.
Unos ojos que quiero recordar.
Pertenecían a un hombre que hasta mí supo llegar.
Por ese hombre yo vivo en mi soledad.
Por ese hombre digo “quiero” y voy a esperar.

Claudia Ballester Grifo

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