LOS GRITOS.
Los gritos suenan a gritos,
el miedo atenaza la calle,
pero ya no es miedo, es rabia.
Cuando el dolor exprime hasta el tuétano,
si señores, los huesos duelen.
Cuando los escrúpulos
son nata montada y
los dulces pelota de goma,
Cuando pasan los días y los
muertos despiertan,
se sirven las verdades en bandeja
de plata o bronce,
según como se requiera.
Cuando se juega con fuego y
el ascua quema, amigos
y hermanos yacen en tumba
abierta.
Ni políticos, ni política,
hermanos de calle,
vecinos, colegas,
ríos de tinta y sangre
recorren las avenidas, traspasan
las puertas.
No te digo ni me dices,
eres madre?
Salvemos a nuestros hijos
de los aburridos,
de los dioses que desde el
Olimpo no pierden batalla.
Se debe estar muy aburrido
para hundir barcos
pudiendo llenar de flores
esta vida, la otra y la otra.
Jóvenes en la calle,
gritos y mordazas,
Crujir de dientes, huesos rotos,
médula viva y por nada.
Nada se negocia desde la rabia.
Despiertan los muertos,
calaveras, farolillos,
de fiesta,nada.
Llora el recorrido. Las azucenas
yacen en el borde,
no hay prado,
solo planeta rojo, muerto,
de vida extraña.
Qué hay de mis sueños!
Lágrimas amargas, sentimiento
puro, ciega escucho sables
y espadas.
Claudia Ballester Grifo
Ilustración de Anna Navarro.

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