martes, 29 de octubre de 2019

SIN VER.
Aprieto los puños y veo a los amigos.
Abrigo los puños y siento el crujir de huesos.
Tensión y empujones en la libertad del alma.
Desgarro en la víscera
más extraña,
la más escondida,
esa que no tiene medicina
ni cirujano que la salva.

Imágenes que montan
la película en secuencias
extrañas.
No todos ven lo mismo,
pero los lazos del sufrimiento
comparten lágrimas
y lucen de morado el
color del espíritu, del sentir,
del hartazgo, vomitando
la bilis de pardo y agrio
de tanta sinrazón,
de tanta rabia.

De rodillas con las articulaciones
calcificadas.
De rodillas con la articulación
hinchada.
Lamiendo las heridas,
mordiendo con la mandíbula
quebrada.
Levantando los ojos
con mirada opaca.
Sin fuerzas, pero inventándolas.
Quién  de él primer empujón
que caiga de espaldas,
mala leche mame,
qué estupidez de miras,
sordera del espíritu,
sin gracia,
con el velo
de la aurora deshecha
en escarcha.
Claudia Ballester Grifo
Ilustración de Anna Navarro.

lunes, 28 de octubre de 2019

GRIS.
Ayyyy,
cuánto humo en el alma!!!
Nos intóxica los sentidos,
nos ahoga.
Bizquean los ojos
en ruletas de lágrimas,
cosquillas en las mejillas,
amapolas frescas
en la mirada a través
de la ventana.

Lejos, muy lejos,
donde no alcanzan
voces amargas,
en un fuego de cielo,
yaceré con mis nubes
blandas.
Vestiré de colores,
brillaré con estela de
polvo de estrella
a la luz de una luna clara.
Luciré de largo,
con ceñida cintura,
abrazada de caracolas
y esmeraldas.

Allende de los mares,
en espejo de paseo,
calma en los andares,
qué bailen las castañuelas,
vuelen los sombreros
de la algarabía y del arte.
Siento que la alegría,
es la cura al humo y
a los pesares.
Claudia Ballester Grifo
MARIPOSA.
Vuela mariposa,
alcanza lo alto.
Sumérgete en el azul de un cristal limpio y claro.
Desliza tus polvos
mágicos y en una nube
de flores haznos
llegar tu embrujo dorado.

Alza tus alas y déjanos
disfrutar de la brisa
de tu encanto.
Mueve tus antenas y
transmite mensajes
de calma y aliento.
Sube, amiga y en la
unión con tus iguales,
envuélvenos en el  color
irisado de tus hielos y
mares.
En el calor del sol, la luz
del amanecer en sus telares.
En las estrellas del cielo,
ojos y brillo del mundo
en el palpitar de los
corazones.
Estampa y fuego, mariposa,
vuela y sube a los
altares.
Claudia Ballester Grifo
SE CIERRAN
UNIVERSIDADES E INSTITUTOS.
Lloran las letras,
atenazado el intelecto
por la dictadura de la violencia.
Dónde estás madre?
Nos dejas solos a nuestra suerte, vivimos horas inciertas.
Queremos ir a clase y no nos dejan.
Vienen sin cara, con palos,
parapeto de cuerpo ante la puerta.
Quién nos defiende en esta
reyerta?
Será nuestra sangre la
que corra por la calle
rodando la acera.
Serán nuestros gritos
los que se inmolen
agitando el crujir de ganas
reventadas,
noches de vigília plenas.
Estudio y esfuerzo escondido
en bolsas de basura,
tirado en la rue sin justicia,
ante la mirada atenta
del que se ríe y se mofa
de todo lo que no sea
su radicalismo, ganas de
imponer lo que no se
consigue por las buenas.

Dónde estás madre?
Somos grandes y nos has
enseñado a respetar y
confiar.
Tenemos derechos y seguimos
los cauces del sentido común.
Llevamos de la mano
a los menores,
resistiremos y,
atados
con los lazos de la misericordia,
alzaremos la mirada al
cielo y nuestro último
pensamiento será para ti.
MADRE ESTADO.
Claudia Ballester Grifo

domingo, 27 de octubre de 2019

A un poeta.

Y yo te digo con la boca grande,
pero en un susurro muy adentro,
que el amor vive y perdura en la brisa del tiempo,
en el mar de la nostalgia,
en el aroma de la rosa,
el sabor de la fresa,
en esa brizna de hierba que perdura
aunque seca.
Claudia Ballester Grifo
NOCHE DE DIFUNTOS.
Tiembla mi cuerpo, el frío congela mi alma.
Entramos en días de muertos, difuntos que emergen de sus tumbas para compartir dulces y castañas.
Blancos sudarios, escarcha en
manos de esqueleto.
Ristras de canas, deshidratados
los pelos, perdidas  las entrañas.
Risas espectrales, baile de brujas,
cielos de mágia.
Cabalgan los espectros,
compite el crujir y la espada.
Entran los sudarios a formar
parte de la moda más denodada.

Valentia del que asoma su virtud
a la puerta cerrada.
El chirrido de las bisagras,
las telarañas del ceño,
el rabo de las ratas,
el polvo acumulado del
tiempo dormido en cementerios.
Las fotos que te miran
con ojos ciegos...
Organillos  de churros y chocolate
para el respeto y la nostalgia.
Flores, olores, colores
vistiendo el desnudo del miedo.
Claudia Ballester Grifo
VES UN DRAGÓN?
Dulce niña diferente, hermosa,
de mirada enigmática, clara
de interrogantes poblada.
Humo de humo,
tendencia de vista cerrada.
Corazón en puño apretado
música de lira en tul y
gasa,
zapatillas de ballet,
cordoncillo de lazo
descuidado.
Sin tropiezos,
pero con cobarde zancadilla,
niña de té.

Quién te espera en las salidas?
Quién habla cohetes y tracas?
Quién viste de morado el azul de tus ojos?
Quién es el verdugo
que  viste de armadura el verde de tu esperanza?
Claudia Ballester Grifo.
Ilustración de Anna Navarro
EL ERROR ESTÁ EN DIVIDIR.
Negro, negro, negro.
Metalizada la noche de puñal
acompañada.
Fraterniza el fuerte licor
que azuza ánimos o duerme
agresiones y cruces.
Miremos en alto,
helicóptero y cruz,
dérribo de la imagen
cien veces procesada y
articulada.
Guarde la retina los secretos
del alma.
Foros y ruegos,
miras que sin ojos, claman.

Corola de fresa,
rosa de espinas clavada,
clavos de Cristo,
sangre de lágrima,
gota de agua Santa.
Esperpento de hoy,
gloria santificada del mañana.

Se destierra del destierro
impresiones y pinturas del alma.
sufrimos todos, sin duda,
y quién firma y vende
la pintura cromada?
Aquí está mi mano, abierta,
de palma plana.
Aquí mis sentidos,
besando el corazón y
el alma.
Luz con luz, amiga de la calma.
Claudia Ballester Grifo
LOS GRITOS.
Los gritos suenan a gritos,
el miedo atenaza la calle,
pero ya no es miedo, es rabia.
Cuando el dolor exprime hasta el tuétano,
si señores, los huesos duelen.

Cuando los escrúpulos
son nata montada y
los dulces pelota de goma,
Cuando pasan los días y los
muertos despiertan,
se sirven las verdades en bandeja
de plata o bronce,
según como se requiera.

Cuando se juega con fuego y
el ascua quema, amigos
y hermanos yacen en tumba
abierta.
Ni políticos, ni política,
hermanos de calle,
vecinos, colegas,
ríos de tinta y sangre
recorren las avenidas, traspasan
 las puertas.

No te digo ni me dices,
eres madre?
Salvemos a nuestros hijos
de los aburridos,
de los dioses que desde el
Olimpo no pierden batalla.
Se debe estar muy aburrido
para hundir barcos
pudiendo llenar de flores
esta vida, la otra y la otra.

Jóvenes en la calle,
gritos y mordazas,
Crujir de dientes, huesos rotos,
médula viva y por nada.
Nada se negocia desde la rabia.
Despiertan los muertos,
calaveras, farolillos,
de fiesta,nada.

Llora el recorrido. Las azucenas
yacen en el borde,
no hay prado,
solo planeta rojo, muerto,
de vida extraña.
Qué hay de mis sueños!
Lágrimas amargas, sentimiento
puro, ciega escucho sables
y espadas.
Claudia Ballester Grifo
Ilustración de Anna Navarro.

sábado, 26 de octubre de 2019

MI ANIME.
Si cierras los párpados filtras
la luz. No tienes imágenes,
pero ves su claridad.
Si abres las manos relajas
el transitar de tus sueños
por la vereda que quieres dibujar.
Por los mullidos pastos
que entre nubes y claridad
abrazan ese mutismo de niña
que empieza a balbucear.
Son tus miedos los que
no atinan a hablar.
Son tus gestos que encarcelan
tus pasos,
que momifican tu serenidad.

Hija de mis sueños,
futura gran verdad,
expectativa de vida,
perfecta en la sinuosidad
de la imperfección,
en el olor de pólvora mojada
que no va a estallar.
Dispara el fusil de tu temple,
ansias de libertad,
muévete en tu mundo,
luz de luz, realidad.

Satinada melena de risa
azabache, danza sutil
de brillo al sol.
Cortina de juego y acertijo,
flequillo que tú cortaste
con tiento y razón.
Vaqueros elásticos,
de negro la camisa de
tu amor.
Tus zapatillas andan los
kilómetros del corcel de
tu brío, tú esperanza,
tu ilusión.
Vuela mariposa,
beso tus alas, velo el camino
que te llevará al sentir
de la magia, a tu mundo...
la creatividad, el amor.
Vuela.
Claudia Ballester Grifo
MADRE.
Madre, de espaldas al mundo,
madre.
Madre, querida y necesitada,
madre.
Madre, no te siento y te miro,
madre.
Qué me pasa, madre?
madre!!!

Madre de mis ojos y de mis ansias,
madre.
Madre de mis días y vigilias,
madre.
Madre de mi desaliento y mis lloros,
madre.
Madre que por tus ojos vivo y muero,
madre!!!

Madre que enroscada a tu abrazo,
descanso mis silencios,
vivo mis anhelos,
madre.
Madre que con mis gemidos me entiendes y cobijas mi ansiedad,
madre.
Madre de mis sueños, de mi suerte y de mi vida,
madre.
Madre en mi lágrima te descuelgas y subes como amazona curando las heridas que se cronifican en mi alma,
madre!!!

Madre mía, blanca y rubia en las nubes tatuada.
Ejemplo de vida, sendero a seguir,
espejo que refleja el cauce
que planea en mi vida trazada.
Madre soy, plata y oro a imagen y semejanza.
Envuelvo con mi manto de golosinas,
hilvanado de fiesta, suerte,
alegría labrada.
Cobijo a mis hijas con rica leche mamada.
Madre, madre mía, madre nuestra,
de espaldas al mundo,
de cara a la vida,al sol,
a la tierra nuestra.
Madre!!!
Tus ojos, madre,
luna llena.
Madre!!!
Claudia Ballester Grifo

viernes, 25 de octubre de 2019

Y, PARA QUÉ?

El corazón bombea como motor primero y único una sangre marcadora de vida. Alimenta nuestro ser y lo mantiene apto y vigoroso para el devenir del día.
Sienten nuestras venas el pulso que teclea riguroso el dictado de lo que guarda la mente,formando un equipo apto y capacitado para enfrentarse
a metas y obstáculos,experiencias necesarias por siempre.
Nacemos con las expectativas que ponen los padres. Crecemos en su cuidado, es tiempo de apego.
Creemos en lo que nos dicen y en lo que vemos. Es el gesto de su cuerpo algo que los hijos retenemos.
En el andar del tiempo, marchamos al compás del sosiego de la familia y su seguridad para saltar al desafío de la inconsciencia,en el transcurso de esa edad, época de la adolescencia que en algunos puede durar más.
Con la importancia de los amigos empezamos a valorar, somos individuos capaces de pensar. De momento los padres sirven para batallar y el desafío va a durar, pero sirve de ensayo para esbozar la realidad.
Parece mentira, si sobrevivimos padres e hijos, todo se andará. Cuando el retoño se muestre en el espejo y vea el reflejo de algún familiar, con el que se suele sentar a comer y cenar, es la hora mágica para empezar a labrar.
Empezar un camino que otros seguirán. Reflejar lo aprendido y,en el lago de la verdad,esculpir un castillo de tierra y sal. Abrir sus ventanas de fumado cristal para que entre el sol cuando quiera y se siente a merendar.
Qué nadie se cuele en nuestro hogar. Llegarán las estrellas con aliento de mar. Serán las escogidas ni una más. Serán las que queremos para el collar del amor y la lealtad. Somos nosotros mismos reafirmados y entendidos. Fieles a lo que pensamos, sin miedo, preparados y consensuados. Ánimo,hay que votar.
Claudia Ballester Grifo
PARTE DE TU SER.
Nadando en las aguas turbulentas de mi yo interior.
Buscando entre polvo de tiempo y telaraña de memoria.
Indagando en lo más profundo,
sintiendo la semilla anidada
en medio mismo del corazón.

Visualizando aquella niña,
acariciada por la sonrisa
del amor.
Prendidas las tizas en mi alma,
escrito en blanco tu Legado,
tu sabiduría, tú pasión.
Colgada de tu sonrisa,
deslumbrada por el brillo
del satén que nunca conociste
ni deseaste, pero fue el
resultado de tu labor.

Brizna de tu hierba.
Viento de tus alas.
Ojos de tu sabia ceguera,
camino de tu prematura vejez.
Inteligencia de tu experiencia,
encuadernación del libro
que algun dia seré.
Ando tus pasos y beso el suelo
que preparaste sin saber.
Soy tu polvo, tu camino,
soy la rosa que tuviste en la mano,
tu más fiel aliada,
tu hija, esa niña que se
convirtió en mujer.
Claudia Ballester Grifo

miércoles, 23 de octubre de 2019

EL OJO.
Ojos negros, pozos profundos,
con luciérnagas por estrellas.
Ríen en un espejo de inteligencia
y curiosidad volando por la magia,
tratando con brujas
y hechiceras.

Ojos templados, mirada curtida
llena de experiencia.
Atrapa los detalles en
memoria fotográfica,
dibuja escenas antes
de verlas.
Liga historias, busca pruebas,
presenta los hechos con
verdad clara, irrefutable,
cierta.

Manos firmes, vigilantes,
de heridas despiertas.
asesinas del mal,
mimosas con el amor,
valiosas.
Es el que busca el que encuentra
y si es diestro en su labor,
un acierto para todos,
un talismán, un sentido,
una bendición.

Tiene muchos nombres,
pero el que investiga
no siempre tiene el clamor
del público a su favor.
Firme, incorruptible,
fiel a si mismo y al honor.
A través de los tiempos
investigar y bien
es un don.
Claudia Ballester Grifo

martes, 22 de octubre de 2019

CAPERUCITA ROJA.
Capucha roja de niña
escondida.
Vagando por el bosque,
cantando para los pájaros,
para los árboles,
las flores amigas.
Embelesada por la luz
que trenzaba los cabellos
de la naturaleza viva.
Respirando la libertad
de poder ser ella misma.

Saltaba la niña por la maleza,
sin sendero trazado,
abriendo camino entre zarzas,
descubriendo el esfuerzo
y, a su zaga, la voluntad.
Caras que ya dibujaba
en sus ansias de ganar.
Lazos amigos que con
el recorrido iba a atesorar.

Sonó el móvil,
era mamá.
Se había olvidado
el bocadillo para almorzar.
No te preocupes,mamá,
hoy voy a ayunar.
He decidido volver a
casa ligera y desnuda
para volver a empezar.
Claudia Ballester Grifo
Ilustración de Anna Navarro
LOS INOCENTES.
Con ojos de anime,
con los ojos ingenuos de mi hija,
con la mirada de la esponja
que absorbe del amplio
espectro de luz que
se le envia.

Con los pasillos de feria,
caras estrelladas en espejos,
buscando un encuentro,
la familia separada ansiando
reunirse en la salida.
Los más pequeños
clamando y asustados,
alzando la mano,
pidiendo ayuda.

Con la lluvia en la calle,
formando charcos en
la avenida.
Saltando los obstáculos,
normalizando el día.
El corazón de más de uno,
haciendo de alfombra fina,
para que vague el impedido
con el coraje de quien ayuda.

Maulla el gato a cobijo
de la lluvia fina.
Se agrandan sus ojos
buscando la vigília.
Encuentra en la oscuridad,
alguien que le susurra grandezas
de otra vida.

Quieren los grandes vivir
siempre por encima.
Se frotan las manos, calientes
y bien surtidas.
Quedan los niños,de mente
y corazón,cruzados por
metal candente.
Queda la sociedad y las
familias heridas de muerte.
Claudia Ballester Grifo
Ilustración de Anna Navarro.
LLUEVE.
No creo que sea el final de la batalla. La semilla hace tiempo que fue creada. Esto es un simple esbozo de lo que nos espera. Pero somos muchos los que sentimos. Somos muchos con fe en nuestras creencias. Somos fuerza, luz y ganas. Verdad solo hay una aunque se vista con ropas extrañas. Defenderemos la vida y la democracia.
Sin camuflaje, sin pasa montañas, sin tapar el rostro como el decoro y la hombría demanda.
Valientes, de cara destapada, abriendo cada poro, con la carne descarnada.
Uno a uno, como haga falta. Vamos a defender el amor, la justícia, el hogar, la calma.
Vamos a defender la VIDA, a nuestros hijos, la paz robada.
Claudia Ballester Grifo

lunes, 21 de octubre de 2019

LA NOCHE.
La noche desplegó sus
armas de mujer sugerente.
La brisa a Chanel endulzó
el frescor del ambiente.
El teclado de sus tacones
resonaban en las baldosas
regalando magnolias y soles.
Cimbreando sus hechuras,
joven y radiante, imperecedera,
abstracta y dantesca noche.

Colega de sus adeptos,
hipnótica y diva,
se alza envolviendo con su capa
de selecta figura.
Abraza con suntuoso mimo,
esclaviza con gusto
y arrobo a su parroquia
enfebrecida.
Niños y adolescentes sucumben
a la hora bruja.
Bostezos infantiles que engullen,
se refriegan, juegan y
rendidos se duermen,
acunados por una lucecita
en la oscuridad.
Guantes de cuero que
en,la aventura,cobijan las
manos jóvenes que elongan
hasta la aurora y se
arrastran beodos de ilusión
hacia sueños de algodón.

Ojos rasgados, felinos,
labios gruesos y lascibos,
piel de tacto fino.
Melena de leona...
Vida y meta de muchos.
Tranquilidad merecida de huesos
cansados y músculos entumecidos.
Descanso del trabajo y
vigília de turno.
Madre adorada para el
mundo.
Bendita noche,
dama de Chanel.
Claudia Ballester Grifo
HEROINA.
Y tú hablaste con verdad. Tú, mujer y rubia. Sola, en medio del caos.
Habló tu rictus contenido. Tus ganas de llorar.
Sacaste por la boca lo que yo tanto tiempo pensaba que era hora ya.
Tú, amiga mía, de corazón lo eres de facto.
Tus ojos no se podían abrir más.
Solita, Dios mio!!!
Hablando a los violentos
con la Única arma de la decisión y la verdad.
Unos manipulados, jóvenes
adoctrinados que han mamado
una mentira colosal.
Jóvenes que van a ofrecer a
sus madres la cabeza
del Estado sangrando realidad.
Tú les dijiste,
qué sabéis de leyes?
qué sabéis de lo que va?
qué sabéis de esta historia?

Bebés amamantados
por leche descompuesta
y oliendo a cuarteada manteca,
agriada, amarilla, ocre, amarronada.
Jóvenes dispuestos a ejercer con
violencia y a la fuerza,
bien azuzados y respondiendo
a la voz del amo, ya.

Eres mi heroína, mujer fuerte,
valiente, anónima,
una más.
Saliste a la calle, y tú,
sólita,has logrado que
mi corazón respire,
que mi angustia se relaje,
que vuelva a creer...
Mujer!!!!
Mujer!!!!
Gracias!!!
Claudia Ballester Grifo
Ilustración de Anna Navarro

sábado, 19 de octubre de 2019

JAVI.

Llegaste como un susurro a nuestras vidas. Pisando silencioso, blandito como tú eres.
Llegaste como melaza, dulce pero sano, adolescente pero niño. Tu mirada se cruzó con la mía y sin reconocer el color de tus ojos me adentré en la profundidad de tu alma. Esencia noble, limpio. Me dejé mecer por el manantial de tu energía y me sentí cómoda y arropada.
Llegaste a nuestras vidas sin previo aviso, como ocurren las cosas buenas. Llegaste en un momento que sin llamarte te recibimos con las puerta abierta. Espero que para quedarte porque si te vas nos dejarás una honda pena.
Javi, tú eres ya la alegría de la huerta. Has llenado un espacio tan cálido y seguro que la candidez de esos ojos marrones, la brillantez de ese iris y la profundidad de tus pupilas han convertido en un mar de vida apacible y prometedor.
Si Lidia es la promesa tú eres el ángel apaciguador. Ese ser con el don que lo hace ser querido sin ton ni son.
Tú brillas como Claudia sin atender a razón. Eres diferente, especial, eres un primor.

    Te queremos, Javi. Feliz cumpleaños!
Frontera Eslovania- Croacia. Las puertas cerradas. Los padres suplicando por sus hijos. Los niños llorando,  inconsolables, ateridos de frio y mojados por la incesante lluvia. Miradas infantiles suplicantes.  Se me hace jirones el corazón. Una madre apretando su bebé hacía sí intentando darle consuelo. Lágrimas amargas de inocentes que no entienden. No hay ayuda, no hay mantas... la puerta permanece cerrada y la lluvia y el frio abrazan el desconsuelo.
   La tierra está herida y sus hijos lloran. No vamos a hacer nada?
" Claudia Ballester Grifo"

viernes, 18 de octubre de 2019

LA BONDAD.
La bondad es hija del amor. Esa niña pequeñita que va creciendo hasta convertirse en una preciosa mujer.
En ese recorrido la bondad pasa por una metamorfosis.  La pequeña, por el sendero de la vida, va tomando conciencia de lo que observan sus ojos y atesora su corazón. El cerebro, gran esponja natural, va absorbiendo y computando todos los pequeños detalles.
Los ojos de la bondad brillan en arco iris. Transforman la luz en notas musicales que nos atemperan y equilibran.
Sus blancas manos acarician el llanto y la desesperanza, transportando el dolor a parajes de descanso.
Es su aliento fresa temprana y habla por su boca tarta de manzana.
La bondad se hace acompañar de amigos con los que construye mundos de esperanza, alegría y bonanza.
Preciosa, grácil, etérea, simpática. Atrayente como imán que acerca y retrasa la marcha.
No necesita de brillos ni perifollos porque es luz que destaca. Sobrevive a la incertidumbre, amiga de sus amigos y de los demás.
Claudia Ballester Grifo.

jueves, 17 de octubre de 2019

MESNADA.
El café de la mañana arde.
Jornadas maratonianas.
No se puede hablar de vergüenza cuando es el dolor el que atrapa el alma.
No se puede, no, aunque es una mezcolanza
de intensas sensaciones,
ácidas,agriadas.

Voy a regurgitar nata,
espesa, ahumada.
Viendo las noticias,
el espanto por añada,
no es bueno este vino
de barrica equivocada.

Estos jóvenes de cara tapada,
la puerta de institutos y
universidad otra vez cerrada.
No estudian los que
quieren, tienen su libertad
mermada,
encerrados en su casa
ya tendrán clase
cuando se levante la
enmascarada.

Deberán soplar otros vientos,
luz necesitan las miradas,
se necesita amor en la mesnada,
se necesita sapiencia,
equilibrio, labranza.
Lluvia para los fuegos,
música pausada.
Qué hable el poeta,
qué nos de su luz perlada,
su ánimo, un sendero verde
entre tanta batalla.
Claudia Ballester Grifo
TERCERA NOCHE.
Lloran los niños en brazos de sus padres
Llora el miedo atenazado por los gritos
del despropósito.
Sube el humo asfixiando los retoños de un bando y de otro.
Corre un padre con su bebé
recien nacido
huyendo del hogar por miedo
al fuego.
Desconcierto en la noche,
más de lo mismo
violencia controlada y dirigida,
guerra de guerrillas con
la contención de las fuerzas
del estado.

La rosa se enfrenta a sus espinas.
El turismo huye de una
ciudad que grita y se desgarra,
de una ciudad desconocida.
Una mujer apurada se dirige
al hospital.
Su coche es detenido,
no puede pasar.
El president la mira y
gira la cara a su pesar.
Llora el niño,
el bebé ha llegado ya.
Barcelona querida,
ciudad condal,
te han herido tus hijos,
sangrando vas.

Por la mañana limpian tu cara,
pero las heridas por más
vendas que envuelvan,
se impregnan de rojo,
desbordan humo y gas.
Los hospitales llenos,
de jóvenes, de agua,
vinagre y sal.
Llora Cataluña y con
ella todos los demás.
España no respira.
Claudia Ballester Grifo

miércoles, 16 de octubre de 2019

NO ÉS EL CAMINO.
Quién envenenó las aguas?
Quién ha oscurecido el cielo y nos hace oler un humo intenso?
Quién decidió que el unicornio ya no representaba la magia?
Quién osó clavar el puñal que iba dirigido al lobo en Caperucita?

Quién va a ser escuchado por sus hijos si la discordia y la anarquía pasea las calles?
Quién tiene voz de norma y límite si se pasa por encima de resoluciones judiciales?
Si no hay ley ni orden por una causa tampoco lo hay por otra.
Si se necesita de la fuerza y la violencia para hacerse oír, pacta con el diablo y vende su alma. El contrato a fuego se cumple con la muerte.
No se puede escuchar lo que viene con gritos y cristales destemplados.
No se puede negociar cuando los sables presencian la estampa.
Hoy sube el sufrimiento inmolado en altares de incienso.
Hoy, fatídico dia estamos más lejos de un encuentro.
Nadie gana. Perdemos todos.
El cielo hace acopio de llanto en lluvia y en ríos vamos a vernos todos.
Más vale que sepamos nadar.
Claudia Ballester Grifo
FUEGO.
Seguiré en mi pompa de jabón,
perduraré entre sus colores irisados,
que me transportan a un mundo de fantasía.

Me protegeré de vientos irascibles,
de fuegos Torquemadas,
que intentan arrasar lo bueno,
reducir a cenizas los corazones tiernos.

Me presentaré sin vendas
que cieguen mis ojos,
y con mi vista cansada,
seguiré cincelado contornos
propicios.

Dibujaré mi mar hermoso
y, danzando en sus olas
cubriré mi rostro
de sal y vida,
de amor y aliento.

Me alzaré hacia el sol,
e inmune a su calor
abrazaré el centro que
limpia y crea,
el refugio de mi dolor.
Claudia Ballester Grifo

martes, 15 de octubre de 2019

FELIPE DE FRANCIA.
Felipe, la sombra de un rey, su hermano.
Qué sombra tan poderosa!
Qué yugo tan cruel!
Ahogarse en la luz del Olimpo.
El segundo no es llamado a beber
de la copa de los dioses.

Se abre un hueco en el
camino.
La guerra es un frente
para demostrar madera
de líder.
El tronco es retorcido,
pero joven, de sabia fresca.
Las yemas de lo que
serán hojas ni se adivinan.
A demostrar con llamas
en los ojos y fuego
en el corazón.
Con brío, determinación
y fuerza,
se oculta la semilla
para el cambio de estación.

Vuelve de los muertos
sin bendición.
Amado por sus hombres,
más del Rey no le llega
el calor.
Un abrazo, un beso, pero
sigue el rencor.
Mirada del segundo,
al recelo, hermanos son.
Claudia Ballester Grifo
A través del Océano en conexión.
Qué las olas de nuestros mares nos
vistan del color de la esperanza.
Un pétalo, prolongación de mis labios
para tu genialidad.
Claudia Ballester Grifo
Para Humberto Peñate Horantes.
EL CONEJO.
En la farándula de
una niña de 13 años,
deambula un conejo que
tiene las llaves de la libertad
y de la sapiencia.
Va recorriendo los cuentos
y los conecta en el tiempo
con visos de realidad y consciencia
antes y después del
muro del romántismo.

Es una semilla que extendemos
por el mundo.
Atraviesa océanos y
vaporosos cielos de nubes
azules.
Representa el germen,
la bondad y la poesía
que trae una mente creativa,
que se abstrae de intereses
y mezquindad de oro y
moneda.

Representa el rojo del
agua que nos conforma y
bulle en tuberías de
velcro cromado.
Detrás del tul del sueño
y las estrellas por farola.
Es la mente limpia
del que crece, se interesa
y se expansiona.

Es la verdad, la flor de
hermosa corola.
La luz en tierra de sombras
y tinieblas.
Es la esencia misma,
la savia,
el conectar con la fuente
del conocimiento,
del verdadero y único,
el de la inocencia.
Claudia Ballester Grifo
ABRAZA LA LUZ.
Abre la ventana y deja que la luz te abrace.
Qué el aire fresco cosquillee en tu cara.
Qué despeje tu mirada de nubes
tapando el sol.
Deja que penetren las ideas
sanas y liberadas de tensiones
manchadas de barro y basura.
Libérate de la cizaña que ciñe
el ánimo y estrangula las salidas
hasta que las arcadas devuelven
el amor nadando en bilis.

Abre la  puerta y que fluya
el mundo a tus pies.
Sus risas y logros,
su olor a esperanza y miel.
Qué las ideas brillantes
lo sean por humanas,
elevando lo terrenal buscando
a Dios.
Qué el aroma del jazmín,
meloso y fuerte nos lleve
de la mano.
Qué esparza su esencia
por cielo y mar
y nos conecte, tronco
y neurona para llegar
a todos y para algo
bueno.
Claudia Ballester Grifo

domingo, 13 de octubre de 2019

SOMOS.
Transparencia de la luz
a través del cristal
pulido y abrillantado
por el tiempo.
Puede brillar el cronos
en lo opaco de los sentidos
si una mirada limpia
se deposita desmayada
en el lienzo.

La tarde se alimenta
del sol que se acuesta
en las varillas del péndulo.
Mientras el canto de la urraca
se esconde en el verdor
de las hojas.
Larga cola, blanca
y gris, cenicienta.

Los arrullos, las voces,
las tormentas...
yaces dormido a mi
lado. Es la hora de tu
siesta.
Se oye la partida de
ajedrez digital,
jaque a la reina.
Suda el rey porque le va
de cerca.

La vida transcurre en
una opereta.
Se silencia el mundo.
Tiendo mi mano,
acerco el espejo de mi
vivencia.
Soy la que escribo,
verbalizo lo que siento,
me hago voz de los
que no pueden,
de los que se ahogan.

Soy muchos, amigos
en el espacio, en el tiempo,
en la cruda experiencia.
Somos uno y yo, humilde
y pequeña, os daré transparencia.
Claudia Ballester Grifo
AMAZONA DE LA LUZ.
Y se alzaron las palomas blancas.
Y en sus lomos iba mi alma.
Mi alma dividida en el volar de los tiempos. En la transparencia del cristal que enfrenta en muros el espacio y el lugar.

Y traspasó el océano y me acercó a climas cálidos.
Me dejé querer por voces candenciosas.
Flirteé con almas gemelas.
Y me di un baño de luz.

Amazona de luz,
ejemplo de humanidad y entrega.
Amiga, joven, aprendiz
siendo maestra.
Luna en el cielo, magnetismo
en la tierra.
Namasté, querida.
Cabalgas  con alazán de
estampa y solera.
Casta recia, bruñido entre
los rubios, verde alga por
montera.

Ries en un cielo azul.
Te visualizo desde mi tierra.
No hay fronteras para almas buenas.
No hay espacio en el
que no nos encontremos
ni tiempo en el que enlacemos
proyectos y sol en las tinieblas.
Claudia Ballester Grifo

sábado, 12 de octubre de 2019

ADOLESCENCIA Y ALTA.      CAPACIDAD.
Mucha ayuda. Mucha paciencia.
Hay que estar siempre presente y acompañando.
 Límites claros y llevarlos hasta un plano
de equilibrio razonable para hablar.
Procurarles herramientas sociales y
esperar y pedirles paciencia.
Poco a poco y bien encauzados se van cogiendo
 y se abren como una flor preciosa que tiene
todo un mundo de fragancias por ofrecer.
Claudia Ballester Grifo

jueves, 10 de octubre de 2019

SEXUALIDAD SUMERGIDA.

Puede una mujer querer a un hombre que pertenece a otro.
Puede la tierna juventud soñar con juegos que,al fin,pueden cobijar gustos y preferencias.
El amor nacido en trono
puede besar a quien quiera.
Los secretos de palacio
quedan protegidos por dagas
y cuerdas de nudo apretado.

Piel tersa y dadivosa.
Se sellan en la alcoba
argucias y políticas
condenatorias.
Al ritmo de la pasión
se construyen castillos
y se alzan torres.
No importa el género
ni el número,
no importa la alianza
ni el compromiso,
la lascivia manda y
urge cuños que entre
sábanas se salvan.
Ligereza de alta alcurnia,
noble casa.
Aristocracia de doble cara,
triple fondo y lo que
haga falta.
Claudia Ballester Grifo
COSAS DE PALACIO.
Entre ricas sábanas
se desplegó la vida.
Una bocanada de aire
con el primer lloro del
pulmón que respira.

Entre blancas sábanas,
gritos desgarrados
dejaban en manos
diestras un tesoro
de ébano.
Una niña real que la
vergüenza del rey sería.

Las manos del galeno
reponerse de su estupor
podría.
Pronta respuesta
para el padre anhelante
del sexo de la criatura.
En rigurosa intimidad,
le muestra a la niña.
Destaca su color en
el blanco que la sostenía.
Se oculta el negro,
envuelta en fino paño.
Se la arrebatan de la madre,
se la llevan a la nodriza.

Llora la reina la hija
perdida.
Llora el rey el engaño
y temiendo por su debilidad
entierra una caja vacía.
La hija de reina llora
arrebatada del generoso
pecho que la alimenta.
A caballo la secuestran
y a llamar a la puerta del
convento la nueva
vida a una monja espetan.

Guarden las puertas
del monasterio
lo que la corte recela.
Se oculta una rosa
arrancada del jardín
por un color
que no se espera.
Flota en el estanque
el enano negro,
amigo de la reina.
El legítimo padre
ya no respira.
Claudia Ballester Grifo

martes, 8 de octubre de 2019

DURMIENDO.
Conformando en
el espacio de la noche
la silueta de la cara.
Soñando tus rasgos
conocidos con la certeza
de reflejarlos con absoluta eficacia.
Acercándome al calor que emanas,
me arrebujo a tu lado,
cierro mis ojos y me traslado
 al fondo de pantalla,
ese lugar idílico donde
nuestro amor se abraza.

Me sumo a tu pulso,
acompasando mi respiración,
bailando con tus auras.
Me empapo de tu energía,
me baño en la luz,
disfruto del cariño que
me regalas.
Uno al lado del otro,
pegaditos,sintiéndonos,
de la mano por esos parajes
que el sueño nos alcanza,
pendientes cada dia
del tiempo que la noche,
sin faltar a la cita,
nos procura para confirmar
que alma y cuerpo
se unen porque se aman.

Dulce néctar del cielo,
suerte que nos ungió,
qué circunstancia tan
deseada.
Te quiero más que a mi
vida,
pegadita a ti respirando
de tu mejilla,
mi mano en tu corazón,
mi sueño rizando
tu pelo,
mi boca ansiando la tuya.
Claudia Ballester Grifo
No podemos estar siempre culpabilizando a los demás de lo que nos ocurre.
Hay que tener en cuenta que hablar es sano y no podemos estar pidiendo que averigüen nuestros estados de ánimo.  Hagamos la vida fácil a los que nos rodean para que no deseen alejarse.
Si todos invertimos un poco de nuestra energía en el buen funcionamiento de nuestras relaciones emocionales no perderemos fuerzas en analizar en qué no se nos atiende.
Claudia Ballester Grifo

lunes, 7 de octubre de 2019

No deberíamos perder ningún sentido.
 Todos, absolutamente todos,nos ayudan a orientarnos.
Si la vida nos sorprende con retos, los hacemos nuestros.
 Suplimos 🌟sentidos perdidos con otras sensibilidades
que nos ayudan a soñar con la realidad
que imaginamos o rescatamos del recuerdo. ❤️
Claudia Ballester Grifo

domingo, 6 de octubre de 2019

CONFIANZA.
Trae la noche olor acre de presagio. No mueve ni una hoja, ni voz alguna distrae la mente.
Achico los ojos buscando en la nada y la nada me coge de la mano.
Se dispara la alarma. El sudor frío perla mi frente.
Suave,un susurro se desliza por mi mejilla. El latido se perfila convulso y se dispara violento.
La alarma sirve de alfombra a unos pasos inseguros. No hay luz que descubra sombra alguna.
Ni reflejo en el espejo que me devuelva la mirada. Ni luna que cobije mi soledad y tranquilice mi alma.
Noche, calma, frío, nada. Un bostezo delimita perlas blancas. Llamo y me devuelve la callada.
La mano se vuelve cálida. El bostezo se ilumina en sonrisa deseada. La callada tiene nombre y me invade la calma.
Se seca el sudor, se acompasa el ritmo, se presenta y me abraza. Salimos a la luz, se llama confianza.
Claudia Ballester Grifo

sábado, 5 de octubre de 2019

EL TIEMPO.
Las agujas del reloj han enloquecido. Giran del revés y en cierto punto se enmendan, pero ya no consiguen reiniciarse.
Las campanas seguían el cronómetro. Ya tañen locas, respetando silencios.
El cielo sigue azul y el mar plácido acuna su encuentro.
Selene se posiciona en el firmamento, luciendo su espectral manto. Va de gala la dama. Al encuentro va mi aliento.
Enlazo su tejido, me aferro a su halo. Es mi luna querida el fruto del canto de mis lamentos.
El sol se despereza tras su descanso. Amanece en mis esperanzas para dar calor a mi llanto. Evapora mis lágrimas y forma nubes de algodón y encanto.
Nace el día y la vida despierta del letargo. Esa vida tan bonita a la que dedico mi canto.
Crece la hierba y de verde se viste el campo. Aparece el rojo de las amapolas y tatua el corazón en el prado.
Revolotean las mariposas y llega el Espíritu Santo.
Claudia Ballester Grifo
RÉQUIEM PARA UNA DESPEDIDA.
Sería bueno poder despedirnos desde la cordura y con una mente lo más lúcida posible.
Sería adecuado cusndo ves  que te cuesta hilvanar las ideas oralmente intentar escribirlas y traducir de tu mente horas buenas y amargas.
Seria bueno poder hablar sin miedos de lesionar sensibilidades sabiendo que la tuya,aunque no esté rota,necesita de la comprensión y del apoyo de almas buenas.
Me he dado toda. Porque he querido, me viene de naturaleza  y me hace feliz. Lo seguiré haciendo porque me mantiene viva contra pronóstico e intento demostrar que cuando la medicina te finiquita, la mariposa alza su vuelo, abre sus alas y te eleva.
No sé el tiempo que me queda, pero intuyo que mi tiempo se acaba. Voy a luchar con garras y dientes, con las botas puestas y las miras altas en un cielo que para mí siempre es azul.
No estoy vencida ni tiro la toalla solo quiero que sepáis que conozco mis limitaciones y unos bichos amigos se me han vuelto en contra. Me he enfrentado a muchas batallas. He salido reforzada y entera. He cantado a la vida y estoy orgullosa de ella. He practicado con el ejemplo y he enseñado a mi familia y a los que han querido escucharme que la vida nos trata con la amabilidad que nosotros le permitimos.
Somos fuertes porque así sobrevivimos, no hay más secreto.
Si se me permite y no os ocasiona ahogo dejadme que os diga que os quiero, a todos, mis amigos y los amigos de mis amigos. Permitidme este momento de flaqueza para deciros que os necesito. El ser escuchada para mí es la vida. No pretendo que me digáis nada, nada necesito, solo quiero agradeceros todo el amor que me dáis. Que sepáis que me llega.
Claudia Ballester Grifo

viernes, 4 de octubre de 2019

Preciosa frase llena de verdad. Son los hechos los que nos preceden. Aún así siempre tendremos que lidiar con la interpretación que hagan otros de nuestros actos. Fortaleza y dignidad para ignorar la infamia y cariño y gratitud para valorar la aceptación. El tiempo suele poner las cosas en su lugar y si no lo hace nuestra integridad nos sirve de escudo y de cuño.
Claudia Ballester Grifo.
NO A LA VIOLENCIA.
Dejemos de pecar por omisión. Demos un paso adelante y dejemos el confort de nuestras casas para ayudar al que lo necesita en todos los sentidos. Nosotros somos protagonistas, podemos hacerlo, ni un segundo más para esperar que lo haga otro.
Se habla de agresión sexual, de maltrato, acoso... Quien tiene ojos para ver puede actuar. Dejemos de mirar para otro lado y de esperar que actuen otros. Pedimos leyes que nos amparen. Es nuestro derecho, justo y lícito. Mientras llegan, mientras se reparte el dinero, mientras se ayude a la víctima no permitamos que en ninguna casa se cometa un asesinato más.
Claudia Ballester Grifo
VICTIMISMO.
No podemos ir de víctimas porque la gente huye de los problemas. Esto tiene una dualidad. Deberíamos mostrar empatia y ayudar y,a la vez,corre el rumor de huir de las malas vibraciones.
A los niños se les aparta de todo lo no agradable. Se les protege incluso por razones sanitarias. Tiene lógica, pero estamos alargando mucho la niñez y se está protegiendo a los adultos. El dolor, la enfermedad, la miseria, el hambre... Son cosas que existen y conviven con nosotros. No contemplarlas nos deja cojos de mente porque nos revierte a una realidad fictícia.
Regodearnos en la fatalidad y vender pena es victimismo. Algo que muchas veces no se puede evitar y deberíamos comprender. La línea de la salud y la enfermedad es muy frágil. Hoy estás en un sitio y mañana en el otro. Todos necesitamos un tiempo de reflexión, incluso un duelo. Nos recluimos en nosotros mismos hasta que nos encontramos con fuerzas para hablar. Hay que saber escuchar porque algún día seremos nosotros los que necesitamos ser escuchados. Las carencias de unos resaltan los valores de otros y en una relación donde hay un intercambio de energías, estas acaban equilibrándose. No tengamos miedo. El amor y la buena intención fluye. Cada dia se necesitan más psicólogos porque nadie tiene tiempo de escuchar al otro.
El victimismo es un reclamo. Una llamada de atención. La gente está pidiendo que la quieran y que tengan tiempo para ella. Solo cuando logre sobreponerse y encuentre las herramientas adecuadas para gestionar sus emociones podrá ofrecer lo mejor de ella. Paciencia y respeto son la clave.
Claudia Ballester Grifo

jueves, 3 de octubre de 2019

ETIQUETAS.
Tan perdidos andamos que necesitamos de las etiquetas?
Durante los años 60-70 la juventud peleamos por acabar con clichés y etiquetas. Buscábamos la libertad y el poder expresar nuestros sentimientos tal como los vivíamos. Creíamos en nuestra identidad y huiamos de todo lo impuesto. Nos sentíamos únicos y especiales con muchas ganas de comernos el mundo.
Nos sentíamos con espíritu crítico y ahora la juventud, nuestra juventud se anda mirando,los unos a los otros,en espera de que alguien de el primer paso para seguirlo.
Se sienten a gusto con las etiquetas porque los clasifica y les hace sentir seguros. En su sexualidad, en sus conocimientos, comportamientos, política... Si son de lo uno no son de lo otro. Les tranquiliza pertenecer a un grupo hasta que la vida les demuestre lo contrario. Todo tiene nombre, marketing y manipulación. Y, para qué sirve una etiqueta? Para llevar al cordero al matadero? Quién dirige a la juventud? Qué flauta hipnotiza a nuestros hijos? Ellos son el futuro. Hay que despertarlos de este mal sueño.
La libertad no exige una etiqueta porque solo el hecho de pensarla merma la libertad.
Claudia Ballester Grifo
SIN MADRE.
Ojos de noche oscura,
envueltos en lustrosa
melena negra.
Tristeza que lacera y
traspasa y grita
en un silencio brumoso
de ingenua inocencia.
Cuatro años de horfandad
materna.
Ayer su madre querida
lo abrazaba y hoy yace
fría en la tierra yerma.
Se fue el amor, las risas
y la infancia tierna.
Queda un padre ausente
por el dolor, loco buscando
su amor arrebatado.
Queda una hermana
recién nacida que no
entiende de la realidad
que abraza sus necesidades
y acuna sus sueños.

Niño rico, huérfano, inocente.
En el infortunio es el rico
como el pobre.
Frente a la ventana
mirando la luz que lo ciega,
oliendo el mar que no le llega.
Encerrado con su padre
loco,
aterrorizado, sin saber
donde meterse.
Moreno, de cuatro años,
ojos intensos,
el rico y el pobre
son hermanos.
Claudia Ballester Grifo
Yo pienso que todo el mundo merece mis lágrimas.
 Soy yo la que debe valorar lo que me merece la pena y lo que no.
Sentir tristeza por el mundo es fácil.
La empatia hace que nuestro corazón vibre al unísono del de los demás.
Más de una vez nos ha hecho llorar quien se merece nuestras lágrimas
porque es humano y también duda. Démonos oportunidades
y no rompamos jamás la comunicación con ideas preestablecidas.
 No etiquetemos.
Claudia Ballester Grifo.
APETITO DE SABER.
Mirando las viandas con sus grandes ojos azules.
Parado ante la mesa con sus apenas cuatro años.
Entró en la casa de la mano de su hermana.
 En una casa de mesa llena y libros de esperanza.
Se le dio a beber leche,
un trozo de bizcocho calmó sus ansias, mientras una voz de ángel
 le contaba un cuento que le llevó directito a una vida de esperanza.
En tiempos de escasez el hambre espanta, pero es bueno aprender
a leer para prosperar cuando lo permita la ocasión y la prestanza.
Claudia Ballester Grifo

miércoles, 2 de octubre de 2019

A LA PROVOCACIÓN.
El pueblo es grande, listo y paciente.
El pueblo no se deja manipular si su corazón siente.
El pueblo entiende de rosas y de espinas,
entiende de vidas vividas y toda una suerte de venturas escritas.
El pueblo aprende.
El voto es libre y tiene sus tiempos. Las normas se aplican para concierto de todos. Hacer cada uno de su idea una orquesta no favorece ni a lúcidos ni a inducidos. Pasar en semáforo rojo porque no viene nadie puede hacernos parecer tontos a los parados, pero más debieran temer los que hacen de su capa un sayo.
Atenerse a las leyes debiera ser el principio para entenderse. Solo se ve la sangre que se vierte, la que bulle acelerada en las venas a nadie concierne. Un mismo corazón para dos pareceres.
Claudia Ballester Grifo
Ilustración Anna Navarro.

UN DIA TONTO.
Lloran las cuartillas desmayadas
en el arcón del recuerdo.
Bolas de papel arrugadas,
olvidadas por el suelo.
Se palpa la tristeza contenida
que no exhala en verso.
Se estrangulan las palabras
por precaución, tal vez, miedo.

Lloran los sueños al estrellarse
contra el suelo.
Se legítima la irrealidad,
se aplaude el riesgo,
se ríen las fantasías
con lazo bien grueso
que tapando los ojos
juega a no ver los deseos.

Llora la vida a su gran amiga
la tristeza.
Llora en su recorrido,
sin consuelo.
Recoge sus lágrimas
la esperanza,
le entrega su pañuelo,
mirándose a los ojos,
conjuran el acuerdo.
Vida, tristeza, esperanza;
juntas afrontando la hiel
y la miel.
Juntas, cáliz y fuego.
Amigas aliadas por todos
los tiempos.
Claudia Ballester Grifo
SIN PODER TENERTE.
Una pulsera fue arrojada al mar,
cayeron sus caracolas buscando
el lecho.
La ira la arrojó mancillada,
llorando su dueña el dolor
de un amor envuelto en llamas,
reducido a la nada.

Las olas se rendían en la playa.
Batian espumas de clara,
besando la arena y los pies
de la dama.
Vestido de cola, empapado,
pegado a las ganas,
a las ansias de un amor
perdido en el tiempo por
circunstancias apañadas.

El dinero y las conveniencias
sobrevuelan buscando
almas cándidas.
La juventud y la inexperiencia
suelen bailar en la misma sala,
sonrisa y ternura,
porcelana por piel,
brillo de la mirada.
Se entierra el amor,
sobreviven las ganas.
Pasado el duelo,
tal vez, amanezca
un mañana.
Claudia Ballester Grifo